viernes, 2 de noviembre de 2012

EL COLECTIVO “LA TRÁGALA” Y LOS POETAS

1. EL ORIGEN.-


El colectivo “Canción del Pueblo” duró hasta el verano de 1968. Poco a poco sus miembros fueron tomando otro rumbo, y al inicio del curso 68/69 forman varios de sus integrantes otro nuevo colectivo denominado “La Trágala. Grupo de Canción Libre”. En dicho colectivo se integraron José Manuel Brabo “Cachas”, Hilario Camacho, Ignacio Fernández Toca y Elisa Serna, además de Mari Laly Salas y Antonio Gómez, que no cantaban. El nombre puede aludir a una canción llamada "Trágala, perro" que fue cantada durante la revolución liberal de 1812 y con diferentes letras, durante la guerra civil. 

Hacían recitales en colegios mayores, facultades y parroquias, interpretando las canciones grabadas en EDUMSA, además de musicar nuevos poemas de Antonio Machado, Miguel Hernández y Jesús López Pacheco.

En diciembre de 1968 se entrevistaron con Paco Ibáñez, que representaba la figura en la que se inspiraban para realizar sus canciones, musicando poemas de contenido social. Paco estaba en Madrid para celebrar su famoso recital del Teatro de la Comedia (que se celebró el 27 de diciembre de 1968). En esa entrevista, según cuenta Antonio Gómez, “Paco les cantó “Erase una vez” y “Me lo decía mi abuelito, me lo decía mi papá”, las adaptaciones que acababa de hacer de poemas de José Agustín Goytisolo que aún no había grabado, y la versión del albertiano “A galopar”, todavía sin terminar y en la que sólo cantaba el estribillo y recitaba el resto”.

2. EL MANIFIESTO.-

En sus recitales, los miembros de “La trágala” repartían un manifiesto (que tal vez fuera escrito por Antonio Gómez, el presentador de las actuaciones), donde podemos leer las pretensiones que tenía el colectivo con respecto a los contenidos de sus canciones. Lo reproducimos íntegramente, por lo curioso que es este documento escrito en 1968 (en plena dictadura franquista):
Al intentar hacer una canción de calidad en nuestro país, es indudable que nos encontramos con numerosas dificultades. Podemos fijarnos en la falta de un expresión poética mínimamente sincera y al mismo tiempo profunda de los problemas de los hombres que plantea esta España nuestra de cada día. También en la ausencia de una tradición musical que no sea, o bien minoritaria, o bien decididamente dirigida a una comercialidad fácil y sin otras miras que la rápida peseta.
Para nosotros está claro que es necesario unir la calidad con la expresión sin diferenciaciones de los aspectos culturales, personales y sociales del momento que vivimos. Es un programa claro y dificultoso y sabemos desde ahora que solo llegaremos a él a través de muchos esfuerzos, muchas equivocaciones y bastante tiempo.
Si algo nos parece importante es recordar que nuestras canciones no son algo terminado, sino que estamos empezando una fase fundamentalmente experimental y cuya única virtud debe ser la sinceridad. Creemos que la crítica, tanto de los espectadores de un día como de los que se interesan mas a fondo por el problema de la canción española, como de la nuestra misma, es lo mas positivo que pueden encontrar nuestras canciones.
La mitificación de un estilo, de un cantante o e un ritmo determinado, el intentar hacer unas simples canciones bandera o grito de una juventud que nosotros creemos debe ser esencialmente dubitativa y por tanto cambiante, son mentiras hábilmente montadas para apostar la espontaneidad en la expresión de un pueblo que vive, piensa y siente aparte de la propaganda y las sonrisas conformistas.
Creemos que nosotros serviremos para algo, cara a una canción auténtica que se debe ir gastando en tanto en cuanto seamos capaces de evitar esos errores y dar los primeros pasos en aquella dirección. Si se dan bien, los pasos siguientes serán más fáciles.   


3. LAS GRABACIONES.-

Solo editaron un disco, que corrió a cargo de Elisa Serna. Se trata de un EP (extended play) que editó en 1969 la casa discográfica  barcelonesa “Als 4 vents”, en su sello “Barlovento” (SBP 10141). Lleva por título “4 poemas de Miguel Hernández, Antonio Machado, Jesús L. Pacheco según Elisa Serna de “La trágala”. Se trata de cuatro poemas musicados por ella misma y con arreglos de Enrique Herrera y Jaume Arnella. El diseño de la cubierta abatible es de Alberto Corazón. Los temas son:



    A1. La luciérnaga (poema de Miguel Hernández; del “Romancero y cancionero de Ausencias”).
A2. El pan (poema de Jesús López Pacheco).






B1. La muerte del niño herido (poema de Antonio Machado, de los “Poemas de guerra”).
B2.  Canción de amor (poema de Jesús López Pacheco).






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