martes, 30 de abril de 2019

MANUEL ALCÁNTARA Y LA MÚSICA

IN MEMORIAM

El poeta y articulista andaluz Manuel Alcántara (Manuel Porras Alcántara: Málaga, 1928), ha fallecido este miércoles 17 de abril en su domicilio, a los 91 años. Hijo Predilecto de Málaga; Hijo Adoptivo de Rincón de la Victoria y de la provincia de Málaga; Medalla de Andalucía en 2001 y Autor del Año por el Centro Andaluz de las Letras, en 2019.

Colaboró en los diarios Pueblo, Ya, Arriba, Marca y La Hoja del Lunes. Participó en la revista Época y en programas de Radio Nacional de España, la COPE y Televisión Española. Residía en el Rincón de la Victoria (Málaga), desde donde escribió diariamente durante treinta años (entre el 1 de junio de 1989 y 2019) una columna que se publicaba como primera firma en la contraportada de Diario Sur, El Correo y Las Provincias.


Su estreno poético fue en 1951 (con 23 años), en Madrid, en el sexto recital de la III Serie de lecturas poéticas denominadas Versos a medianoche, y en 1953 estrenó “Alforjas para la poesía”. Publicó los siguientes libros de poesía:

Manera de silencio (1955)
El embarcadero (1958)
Plaza Mayor (1961)
Ciudad de entonces (1962)
La mitad del tiempo (1963), compilación de sus cuatro primeros libros.
Anochecer privado (1983)
Sur, paredón y después (1984)
Este verano en Málaga (1985)
La misma canción (1992)
Lo mejor del recuerdo (2003)

SU POESÍA Y LA MÚSICA:

En 1963 Manuel Alcántara colabora con el compositor Mariano Méndez-Vigo y Rodríguez de Toro (Madrid, 1917 - 1982) y con José Fuste Martínez (que hizo los arreglos), para componer la canción “El hombre del rio” (Código SGAE: 23.070), que fue interpretada ese mismo año, por el cantante Tito Mora (Carlos García Romero: Madrid, 1940 - 2013) en el “IV Festival Hispano-portugués de la Canción del Duero”, en Aranda de Duero (Burgos), logrando el puesto tercero. El “Festival Hispano-Portugués de la Canción del Duero” fue un festival de canción ligera, que se celebró en la plaza de toros de esta localidad burgalesa entre 1960 y 1970.

Tito Mora la grabó ese mismo año en un disco EP de RCA (corte A1). Aquí podemos escucharla:











 EL HOMBRE Y EL RÍO


También grabó la canción, el cantante ganador del festival, Luis Heras, en un EP de la casa Zafiro (corte B2). La partitura fue publicada por RCA Española en 1963.










En 1969, el cantante Ismael (Ismael Peña Poza: Torreadrada, Segovia, 1936), le pone música y graba, el poema “A mí que no me despierten”, en su LP “Ismael en España” (corte A4), que lo presenta en las veladas poéticas llamadas “Alforjas para la poesía”, el 18 de diciembre de ese año, en el teatro Lara de Madrid.











Y en 1987, se edita un LP completo con diez temas, con textos del poeta. Se trata del disco “Malagueñas del sur. Diez coplas de Manuel Alcántara”, del dúo andaluz “Los Rocieros” (dúo formado en el año 1969 por Antonio González Merchante “El Raya”: Bollullos del Condado, Huelva, 1947, y por Santiago Martín Clavijo: Bollullos del Condado, Huelva, 19--). 

El disco es editado por el Diario Sur de Málaga, con motivo de su 50 aniversario (1937-1987) y contó con la colaboración de: Paco de Antequera y Francis de Luisa (guitarras) y Carmen Sibaja (castañuelas). La música de todos los temas las compuso Felipe Campuzano López (Cádiz, 1945) y Francis de Luisa (Francisco Ramos Espina: 1953), excepto los temas A5 y B3, que son solo de Campuzano, y la B5, que la compuso con Enrique Herrera.
Los temas que contiene son:

A1. El niño aquel de la playa (Código SGAE: 876.195).
A2. Asómate a la bahía (Código SGAE: 876.200).
A3. Que mala historia (Código SGAE: 876.193).
A4. Pasé la noche contigo (Código SGAE: 876.197).
A5. Frente al mar música (Código SGAE: 876.191).

B1. Del Rocío a la Victoria (Código SGAE: 876.194).
B2. Paloma marinera (Código SGAE: 876.196).
B3. Hecha de sueños música (Código SGAE: 876.192).
B4. El espejo (Código SGAE: 876.198).
B5. De la noche a la mañana (Código SGAE: 876.199).



En 1992, el cantautor andaluz Emilio José (José Emilio López Delgado: Fernán Núñez, Córdoba, 1950) edita el disco LP “Poetas andaluces” donde, en el corte A4, le pone música y canta, el poema “Por la mar chica del puerto” (Código SGAE: 2.372.352).
El disco fue grabado en los Estudios Musitron de Madrid y contó con la colaboración de Josep Salvador (guitarra) y Juan Carmona (del grupo Ketama) para este tema de Alcántara.







POR LA MAR CHICA DEL PUERTO


Y en 2009 se edita otro disco dedicado completamente a su poesía. Se trata del CD “Alcantara Manuel” (Al cantar a Manuel, usando un juego de palabras), doce poemas puestos en música y cantados por la cantante Mayte Martín (María Teresa Martín Cadierno: Barcelona, 1965). Los temas son:






1. Por la mar chica del Puerto (Código SGAE: 19.373.405), el poema al que le puso música Emilio José en 1992.


POR LA MAR CHICA DEL PUERTO

Por la mar chica del puerto
andan buscando los buzos
la llave de mis recuerdos.

2. A Miguel Hernández (Código SGAE: 9.373.410). Es el poema “Yo tuve el corazón capaz de lluvia” (No sabía que Miguel), dedicado a Miguel Hernández. Aparece también en el CD “El canto que no cesa. 75 aniversario. Homenaje a Miguel Hernández” de 2017 (corte 7).

A MIGUEL HERNÁNDEZ

3. Le gustaban pocas cosas (Código SGAE: 9.373.415).
4. En aquel tiempo (Código SGAE: 9.373.479).
5. Excusas a Lola (Código SGAE: 9.373.435).
6. Manuel (Código SGAE: 9.373.443).
7. No sabe el mar que es domingo (Código SGAE: 9.373.475).
8. La paloma de Picasso (Código SGAE: 9.373.430). Es el poema “Plomo de tiempo en el ala”.
9. Al sur de los limones (Código SGAE: 9.373.420). Es el poema “Requiem. El campo esconde manos”.
10. Carnet de identidad (Código SGAE: 9.373.471).

Todo lo dispusieron: hambre y guerra
España dura, noche y día, tierra
y mares... y luego...
...me dejaron solo.

11. Niño del 40 (Código SGAE: 9.373.439). Es el poema “Una luz por el parque”.
12. No pensar nunca en la muerte (Código SGAE: 9.373.447). 

 
NO PENSAR NUNCA EN LA MUERTE



Colaboraron en el disco: José Luis Montón (guitarra canal izquierdo); Guillermo Prats (contrabajo); Chico Fargas (percusión); Olvido Lanza (violín) y Biel Graells (violín, en el tema 10).

En el folleto con las letras de los temas que acompaña al trabajo, nos encontramos con los siguientes textos de presentación de su autora:

-AL CANTAR A MANUEL- nació por amor a la obra del poeta Manuel Alcántara; por mi absoluta conexión con el lirismo y el carácter tan íntimo de sus poemas y con el deseo de ser, única y respetuosamente, lo que Manuel cantaría si en lugar de contar cantase su vida.
Escogí de su obra los poemas que más me conmovieron; y puse al servicio de tanta belleza todos mis lenguajes del sentir, toda mi libertad y mi ausencia de prejuicios, para permitir a cada uno de esos poemas vivir en el hábitat sonoro que yo sentí que le era natural. Todos ellos nacieron y crecieron en climas musicales distintos. como tiene que ser. Porque a uno no le dan ganas de hablar de amor y de guerra contemplando el mismo paisaje.
Y así descubrí un tango argentino agazapado en el desgarrador poema que Alcántara escribió a su admirado Manuel Altolaguirre; y en su paloma de Picasso, una cantiña con todo el sabor a sal de la mar de su Málaga querida.
Porque el flamenco ya habitaba en la pluma de Manuel y en las raíces más primitivas de mi alma, este proyecto fue, desde el principio, nacido y crecido libre: tan imperiosamente libre que ni siquiera se planteó jamás tener que huir de etiquetas que intentasen acotar la belleza.
Otra verdad sonora que se quedará para siempre impregnada en el aire... os doy las gracias infinito por desear respirarla conmigo.


Por último, comentar que el compositor Daniel Lozano Marín (Málaga, 19--), editó en 2018 un libro de partituras y un CD titulados “Líricas. Ocho piezas para soprano y piano”. Se trata de ocho obras compuestas a partir de ocho poemas de autores malagueños. El disco fue grabado por las sopranos Leonor Bonilla, Berna Perles, Amalia Avilán y Mercedes Gancedo





Los poemas pertenecientes a nuestro autor son:

Corte 3. Soneto para esperarte en una cafetería (Código SGAE: 16.819.632).
Corte 5. Amanecer (Código SGAE: 16.819.532).

El disco se presentó el 8 de febrero de 2018 en la “Sala Unicaja de conciertos María Cristina”. Fue dirigido por Francisco Martínez González y presentado por Arturo Reverter. Asistieron los poetas y la soprano Berna Perles y el pianista Antonio Manzano Moreno interpretaron todas las piezas del disco.










No pensar nunca en la muerte
y dejar irse las tardes
mirando como atardece.

Ver toda la mar de frente
y no estar triste por nada
mientras el sol se arrepiente.

Y morirme de repente
el día menos pensado
ése en el que pienso siempre.

PARTITURAS:

VV. AA: El hombre del río / Dos naipes. Barcelona: RCA Española, 1963. 
DANIEL LOZANO: Líricas. Ocho piezas para soprano y piano. Madrid: Ediciones Si Bemol, 2018.

DISCOGRAFÍA:

TITO MORA: El hombre del río / Amor ausente / La hora / Sol de verano, EP (RCA-Víctor, 3-20691, 1963).
LUIS HERAS: El hombre del río / Niebla / Beso Robado / Amor ausente, EP (Zafiro Z-E 450, 1963).
ISMAEL: Ismael en España, LP (Penélope discos M-30.501, 1969).
---. Vol.1. Todas sus grabaciones (1963-1970), 2CD (Rama lama music RO54092, 2009).
LOS ROCIEROS: Malagueñas del sur. Diez coplas de Manuel Alcántara, LP (Diario Sur BCD - FM-68748, 1987). MC (Diario Sur BCD: FM-68749. 1987). MC (Fonoruz ACM Records: CA-084-M, 1998).
EMILIO JOSÉ: Poetas Andaluces LP (Divucsa - Perfil LP-33439 T-C3, 1992); CD (Divucsa - Perfil ‎- CD-5504 T-C20, 1992).
MAYTE MARTÍN: Al cantar a Manuel, CD (Nuevos medios NM 15913 CD, 2009).
VV. AA: El canto que no cesa. 75 aniversario. Homenaje a Miguel Hernández, CD (Dulcimer songs, 2017).
VV. AA: Líricas, CD (Autoedición 8436564938312, 2018).

sábado, 6 de abril de 2019

ALBERTO CORTEZ: IN MEMORIAM

CORTEZ Y LOS POEMAS MUSICADOS:

El cantautor argentino Alberto Cortez (José Alberto García Gallo: Rancul, La Pampa, 1940), ha fallecido de este jueves en Madrid, donde residía, debido a una insuficiencia cardiaca. Tenía 79 años, y se encontraba desde el 27 de marzo, en el Hospital Puerta del Sur de Móstoles. La capilla ardiente se instaló ayer en la sede de la SGAE (calle Fernando VI de Madrid).


Alberto Cortez grabó su primer disco en 1961 en Amberes, dedicándose a la canción ligera de ritmos pegadizos. Luego en España, continuó con estos temas hasta 1967, en el que dio un giro a su carrera musical, siendo uno de los iniciadores de la poesía musicada en España, por lo que hoy le dedicamos esta página en su memoria, para recordar su trayectoria poético-musical.


LAS GOLONDRINAS DE BECQUER:

El primer poema al que le pone música es la famosa rima LIII de Bécquer Las golondrinas. La grabó en el LP Boleros de 1968, editado en México, con el título Volverán las oscuras golondrinas (corte B3).

También la podemos escucharla, en el doble CD de 2005 Leyendas. 25 años. Está en el corte 10 del segundo disco.






LAS GOLONDRINAS

LOS RECITALES DE LA ZARRZUELA:


Pero el 22 de abril y el 19 de diciembre de 1967, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, dio un giro a su carrera y ofreció un recital dedicado a cantar poemas musicados (antes de que lo hiciera Joan Manuel Serrat). El 22 de abril cantó dos poemas de Pablo Neruda, con música del argentino Ramón Ayala (Ramón Gumersindo Cidade: Posadas, Misiones, 1927) y del chileno Vicente Bianchi Alarcón​ (Ñuñoa, 1920 - La Reina, Santiago, 2018)​, los poemas 15 y 20 de 20 poemas de amor y una canción desesperada, y canciones de Dávalos y Atahualpa Yupanqui. En el del día 22 de abril, en ese mismo lugar, cantó a poetas clásicos como El Marqués de Santillana (un poema), Lope de Vega (un poema), Luis de Góngora (dos poema) y Francisco de Quevedo (un poema); poetas de la Generación del 98 como Antonio Machado (seis poemas) y de la Generación de la República como Miguel Hernández (un poema), musicados por el propio Cortez. Le acompañó la orquesta de Radio Televisión Española dirigida por Waldo de los Ríos. El propio Cortez nos dijo al respecto, en un comentario de su página web:

“Allá por el año 1967, entre mis colaboradores y yo, respondiendo a una necesidad más transgresora que intelectual decidimos aventarnos la aventura de componer canciones utilizando versos de poetas consagrados. Recurrimos al siglo de oro español y compuse canciones con textos de Luis de Góngora, Lope de Vega, Francisco de Quevedo y Villegas, comenzando la aventura con las archifamosas Serranillas del Marqués de Santillana y culminando en un poeta cuya poesía es más cercana a nuestro tiempo, es decir algunos versos escogidos de Don Antonio Machado.

En realidad, aquella primera selección fue una excusa para sortear la férrea censura franquista, suponiendo que el censor de turno no se atrevería a prohibir poemas de tan dorado origen, pero en realidad el verdadero fin era exponer canciones con poemas de Machado, de Neruda, Yupanqui o Miguel Hernández, nombres todos impronunciables entonces sin correr el riesgo de una severa reprimenda oficial con el látigo de la prohibición de exponer públicamente aquella peregrina idea. El estreno de las canciones se llevó a cabo en el Teatro de la Zarzuela, el 19 de diciembre de 1967.”

Alberto Cortez si tuvo un problema con la censura, con una de las canciones: un poema de Luís de Góngora llamado Cura que en la vecindad, que satiriza la vida permisiva de los sacerdotes de su época y que pudo cantarla, pero no pudo grabarla. Él mismo nos lo cuenta:

“Este poema es de Luis de Góngora y Argote. Lo presenté en el recital que menciono al principio de estos escritos, es decir, en el Teatro de la Zarzuela el 19 de diciembre de 1967. Pero antes había que pasar la severa censura franquista que tenía escollos insalvables a saber: los militares, la iglesia, lo erótico que si se consideraba digamos light pasaba. Los textos debían presentarse con bastante anterioridad ante los censores y por supuesto este, pese a haber sido escrito por una gloria de las letras españolas fue rechazado sin paliativos. Dice “Almafuerte” en un poema también para ser santo hay que ser listo y Luis Tomás Melgar, responsable artístico de aquel recital lo fue y de qué manera. Volvió a presentar el tema como una disputa literaria entre Lope de Vega y Góngora, variando el título del poema que resultó de la siguiente curiosa manera A modo de requisitoria moral a un clérigo que dio en oficio de seglar. Con estas premisas el asunto coló y conseguimos autorización.”

La discográfica Hispavox edita al año siguiente (1968) dos discos con el repertorio cantado en los dos recitales de Alberto Cortez del Teatro de la Zarzuela. Los discos llevan por título “Poemas y canciones, vol. 1 y vol. 2”., con la Orquesta de Televisión Española dirigida por Waldo de los Ríos.







CORTEZ Y LAS NANAS DE LA CEBOLLA “DE SERRAT”:


En 1964, se instala junto a su mujer belga en Madrid, en donde tienen su residencia desde entonces. Cuando en 1969, después de su famoso recital  en el teatro de la Zarzuela, Joan Manuel Serrat graba su disco con poemas de Antonio Machado, incluye en él dos temas con música de Alberto Cortez: Retrato (A2) y Las moscas (A4) .






Esto generó una amistad entre ambos y cuando, en la playa de San Juan de Alicante, un invierno de 1971, compuso la música del poema Nanas de la cebolla, se la cedió a éste, que la grabó en su disco dedicado íntegramente a Miguel Hernández (Zafiro-Novola, 1972). 

Según cuenta el periodista Joaquín Santos: “una noche escuchó a un pescador alicantino tararear una melodía de esas indescifrables que se improvisan cuando uno está absorto en su faena. Pero aquellas notas se le quedaron grabadas. Amaneciendo volvió a su apartamento, en una mesa tenía un libro de poemas de Miguel Hernández al que adoraba, lo abrió exactamente en la página de las Nanas de la cebolla y según las recitaba, observó que encajaban perfectamente con ese canturreo del hombre de la mar”. Alberto Cortez no solía interpretarla en sus conciertos y no la grabó hasta tres años después en su LP A mis amigos ‎(Hispavox, 1975; corte B3).

ALMAFUERTE:


Pedro Bonifacio Palacios (San Justo, provincia de Buenos Aires, Argentina, 1854 - La Plata, Argentina, 1917), conocido como Almafuerte, fue un famoso poeta argentino. Tras dejar la enseñanza, obtiene un puesto dentro de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, y más tarde, de bibliotecario y traductor en la Dirección General de Estadística de dicha provincia. En 1887, se traslada a La Plata e ingresa como periodista en el diario El Pueblo. Sus obras poéticas son: Lamentaciones, (1906); Siete sonetos medicinales, (1907); Evangélicas (1915); Poesías (1916); Nuevas poesías (1918); Discursos (1919); El misionero (1911) y Cantar de los cantares. A este poeta Alberto Cortez le dedica en 1989, el LP completo Versos escogidos de Almafuerte por Alberto Cortez (Philips LPR 15362; Philips 836 992 1, 1989). Contenía los siguientes temas:


A1. Los incurables (de Los sonetos medicinales).
A2. Intima (de Rodillas).
A3. Sin tregua.
A4. Décimas.
A5. Pobre Juan.

B1. Letanías a Jesús.
B2. ¿Flores a mí?
B3. Castigo.
B4. El soñador.
B5. La mortaja – Nada.






En 1999, edita el CD Mis poetas, (Orfeón) donde, además de cantarle a Antonio Machado, Miguel Hernández, Pablo Neruda y Almafuerte, graba los siguientes temas inéditos:

4. La lluvia sucede en el pasado (poema de Jorge Luis Borges).
6. Cura (poema de Luis de Góngora)
7. Bellaco (poema de Lope de Vega).





BELLACO

LA POESÍA MUSICALIZADA DE MARIO BENEDETTI

Se ha editado recientemente, en la colección Ensayo de la editorial Verbum, el libro Grillo constante. Historia y vigencia de la poesía musicalizada de Mario Benedetti, de los autores Jorge Basilago y Guillermo Pellegrino. La edición coincide con la conmemoración de una década de su fallecimiento (17 de mayo) y con la próxima celebración del centenario de su nacimiento (14 de septiembre de 1920).

En realidad, es la cuarta edición del libro, tras la aparición en Uruguay y en Ecuador de la primera versión del ensayo: La canción de Mario. Benedetti musicalizado (Seix Barral, 2012; Casa de la Cultura Ecuatoriana, 2015), texto ganador del primer premio del Concurso Internacional de Ensayo de la Fundación Mario Benedetti de ese año, y de la aparición en Uruguay el año pasado, de este nuevo trabajo que ahora comentamos (Cuatroesquinas Ediciones, 2018), con aportaciones nuevas en entrevistas a cantantes y nuevos datos en canciones y documentos.

La edición de este libro en España (cuyo título está sacado de un poema suyo), supone el acercar al conocimiento de los interesados en el tema, la relación tan estrecha que mantuvo el poeta y narrador uruguayo Mario Benedetti (Paso de los Toros, 1920 - Montevideo, 2009) con los cantantes de la llamada Nueva Canción Latinoamericana, y de la Nueva Canción Española, en los años 70 y 80, además de cantantes de la llamada Segunda Generación de Cantautores, y de bandas de música de muy diversas tendencias (rock, blues, heavy metal, punk, etc.). En total, se recogen 153 versiones musicales originales (aunque, con las grabaciones de canciones de sus poemas, usando versiones musicales ya grabadas, su número ascendería a más de 200).




DE NUESTRA MEMORIA MUSICAL:

Desde la primera canción grabada en 1970 por el grupo uruguayo Los Olimareños, con música  de Héctor Numa Moraes, son muchas las canciones de poemas de Benedetti que nos han acompañado a lo largo de nuestras vidas, y que han constituido la memoria musical de la lucha por las libertades en España. Quién no recuerda, en aquellos recitales que se convertían en auténticos mítines políticos reivindicativos de esa libertad que aún no disfrutábamos en 1976, recién fallecido el dictador, cantar con Luis Pastor aquello de: Con tu puedo y mi quiero / vamos juntos compañeros /… la unidad que sirve es / la que nos une en la lucha.

Y cuando nos enterábamos de la muerte de algún compañero en una manifestación, o en las dependencias policiales, y oíamos... algunos cantan victoria / porque el pueblo paga vidas, / pero esas muertes queridas / van escribiendo la historia. Pues luego nos enteramos de que eso era de un poeta uruguayo llamado Mario Benedetti.



Y cuando Nacha Guevara se vino a vivir a España, huyendo de la dictadura argentina, y en 1982 grabó ese homenaje a la capital andaluza que fue Viva Sevilla y dijo y cantó que Mi patria es la humanidad, también eso era de Benedetti.



BENEDETTI Y SERRAT
O el gran Joan  Manuel Serrat, uno de los iniciadores de la poesía musicalizada, que en 1985 editó un disco LP dedicado completamente a la poesía de Benedetti, y nos recordó que El sur también existe…








Mario Benedetti murió hace ahora 10 años, pero su poesía es leída y también es cantada por muchos cantantes españoles y latinoamericanos… los grillos aún no han dejado de cantarte.


LOS AUTORES:

Jorge Basilago (Buenos Aires, Argentina, 1974) es coautor -junto con Guillermo Pellegrino- de La canción de Mario. Benedetti musicalizado (Seix Barral, 2012; Casa de la Cultura Ecuatoriana, 2015), texto breve ganador del primer premio en el Concurso Internacional de Ensayo de la Fundación Mario Benedetti (FMB).

Colaboró en la redacción de varias semblanzas biográficas sobre cantautores latinoamericanos como Chabuca Granda, Víctor Jara, Violeta Parra y Atahualpa Yupanqui, agrupadas en un libro que Editorial Sudamericana presentó en 2002.

En 2015 se publicó en Uruguay su libro A la orilla del silencio: Vida y obra de Osiris Rodríguez Castillos (Cuatroesquinas Ediciones). También escrito en coautoría con Pellegrino, este trabajo recibió múltiples elogios de público y crítica, por la calidad de su presentación y el rigor de su contenido.


Guillermo Pellegrino (Montevideo, Uruguay, 1968). Es autor de los libros Cantares del alma. Biografía de Alfredo Zitarrosa (Planeta, 1999), Las cuerdas vivas de América (Sudamericana, 2002), Jébele. El cálido blues de los mediodías (Estuario, 2009), Rubén Lena. Maestro de la canción (Banda Oriental, 2009), Alfredo Zitarrosa: la biografía, edición condensada, con nuevos documentos y testimonios (Continente, Buenos Aires, 2011; Sudestada, Buenos Aires, 2013, y Estuario, Montevideo, 2013) y Grillo constante. Historia y vigencia de la poesía musicalizada de Mario Benedetti (Cuatroesquinas Ediciones, 2018), junto con Basilago.

En 2000 obtuvo el Premio Nacional de Literatura del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay (MEC) en la categoría Ensayo en historia, biografía y temas afines.

En 2016 el MEC lo designó como uno de los escritores representantes del país en la Feria Internacional del Libro de La Habana, en la que Uruguay fue invitado de honor.

PRESENTACIÓN:

Los autores, en la introducción del libro, nos dicen estas palabras:

CON DANIEL VIGLIETTI
La canción, a modo de antorcha espiritual como las demás artes, ha iluminado los caminos del ser humano desde lo más recóndito de los tiempos y en toda circunstancia. En las victorias y en los fracasos. En el sueño y la vigilia. En la duda y la fe. En la libertad más absoluta, porque quien canta -como la cascada de Tagore- no puede ser completamente esclavo; no hay dique que lo estanque ni caída que lo atemorice. En la Antigua Grecia, hasta solía afirmarse que dioses y semidioses encaraban las más insólitas hazañas con un único objetivo: que los poetas, luego, cantaran sus proezas.

Extendida desde la más pedestre de las penas mortales hasta el último confín de la vanidad divina, es evidente que la canción no reconoce fronteras. De ningún tipo. Cuando toca las fibras adecuadas, esa conjunción de texto y música multiplica las posibilidades expresivas de ambos universos. Olvida incluso las diferencias geográficas, sociales, raciales e idiomáticas. Conmueve e impulsa. Convence. Enamora. Estremece. Deja en el alma un sedimento que, en lugar de aplastarla, la eleva.

EDICIÓN URUGUAYA
Fueron cantores, por obligación iletrada, los primeros poetas de la historia. Y lo serían también muchos otros, desde entonces hasta hoy. La mayoría, a través de voces ajenas que tomaron sus versos escritos, hallaron los ecos musicales que resonaban en ellos y los transformaron en canciones. Algunos, como Mario Benedetti, ni siquiera se habían planteado escribir con una rima o métrica determinadas, para ajustar sus textos a esa doble dimensión comunicativa. Pero asomados a la puerta abierta de la canción, entraron gustosos a compartir la mesa.

Hubo entre los comensales, como en la vida misma, visitantes de ocasión y amigos más constantes. Benedetti estuvo entre estos últimos. Quizás porque le facilitaron la tarea su uso del lenguaje, sencillo y directo, así como su habilidad para la rima y la versificación en casi todas sus variantes. O tal vez por el hecho de que los temas que lo inquietaban -y sobre los que escribía- eran compartidos por infinidad de hispanohablantes: el amor, el dolor, la vida, la muerte, las injusticias, la libertad, las complicidades que hacen de los humanos seres tan semejantes, incluso desde la diferencia.

Lo que no deja dudas es el gusto que nos producen sus canciones a gran parte de los latinoamericanos. Escuchar himnos como Te quiero, Todavía o Por qué cantamos, entre muchos otros nacidos de su pluma, despierta en nuestros corazones el recuerdo de todo aquello que guardan de bueno. Renuevan nuestro compromiso sensible con la especie. Nos impiden olvidar cuándo, cómo y ante qué situaciones es bueno sublevarse y decir basta. Accionan los engranajes sublimes que llevamos dentro, muchas veces sin imaginarlo. Nos muestran, incluso, los tropezones que un artista puede sufrir en ese derrotero. Nos hacen más humanos, si tal cosa es posible. O más conscientes de nuestra condición.

CON VIGLIETTI Y SILVIO RODRÍGUEZ
Este ensayo, queridos lectores, sigue paso a paso las andanzas de Mario Benedetti como hacedor de canciones, solo para comprobar que continúan y se nutren de una larga tradición en la materia. Que, ajenos a las falsas tensiones entre lo culto y lo popular -¿no son, ambas, partes de un todo indivisible?-, sus versos fluyen tan libres y naturales sobre el papel como ante un micrófono. Por eso, al igual que la obra benedettiana, nuestro trabajo trata de ser amigable con quienes se le acercan. Sería imposible encararlo de otra manera. Cualquier intento de hermetismo o academicismo sonaría forzado. Chocaría contra la visceral sencillez de nuestro objeto de estudio.

Creemos conveniente, sin embargo, hacer una pequeña advertencia a las personas que lean este trabajo: los dos primeros capítulos trazan un recorrido histórico de la relación entre la poesía y la música, aunque solo en ocasiones se refieren a la obra de Mario Benedetti. Por supuesto, la información condensada en esos segmentos ilustra y contextualiza mucho de lo que se lee después, pero quienes sientan una acuciante necesidad de encontrarse sin preámbulos con las canciones del autor uruguayo, pueden avanzar directamente hasta el segmento Hagamos un trato (Benedetti y sus musicalizadores) y abordar el resto más tarde. En última instancia, una vez leído, todo libro se transforma en un conjunto de frases que cada lector jerarquiza y ordena según su voluntad.

Un antiguo proverbio chino sostiene que “un pájaro no canta porque tiene una respuesta. Canta porque tiene una canción”. Acaso sea ese el principal motivo del agrado -casi devoción- que nos inspiran las canciones y del enfoque de este texto: la coincidencia en que, como ellas, no tenemos muchas respuestas. Nos sobran insinuaciones, saltos al vacío, búsquedas que serán en sí mismas nuestro único hallazgo. Unas pocas certezas indispensables. Conclusiones siempre sujetas a revisión. Ninguna moraleja.

Y aunque muchas de las páginas que están a punto de leer tienen una historia previa, esta cuarta versión de nuestro ensayo aporta nuevos testimonios, otras perspectivas y documentos al tema que aborda. Además, es la primera vez que este trabajo se edita en Europa, con lo cual es un doble motivo de orgullo y satisfacción presentarlo ante ustedes. Orgullosos y satisfechos, entonces, por contar con posibles nuevos amigos, damos la bienvenida a quienes decidan continuar la lectura luego de este párrafo. Esperamos que disfruten del camino tanto como nosotros lo hemos hecho.

……..

JORGE BASILAGO - GUILLERMO PELLEGRINO: Grillo constante. Historia y vigencia de la poesía musicalizada de Mario Benedetti. Madrid: Editorial Verbum, 2019. I.S.B N 978-84-9074-748-3