jueves, 9 de abril de 2015

LOS POEMAS DE PABLO NERUDA PUESTOS EN MÚSICA: LOS AÑOS 50 (1950-1955)

PRIMERA PARTE: 1950-1955.-


EN 1951, CON PAUL EDUARD
Al iniciarse la década de los 50, Pablo Neruda sigue huido de su país. Se publica en México el libro “Canto General” (en dos ediciones: la del Comité Auspiciador, y en Ediciones Océano) y en Chile se hacen también dos ediciones clandestinas. Viaja a Guatemala, París, Roma, Nueva Delhi, Varsovia, Checoslovaquia, Italia. Moscú, Praga, Berlín, Mongolia y Pekín.

El 14 de enero de 1951, se realiza en Santiago de Chile, en ausencia de Neruda, un homenaje que auspicia la Sociedad de Escritores, por la publicación del Canto General. Ese mismo año, Federico Heinlein se inspira en Neruda para crear una de sus mejores canciones. 


Federico Heinlein Funcke (Berlín, Alemania, 1912 - Santiago de Chile, 1999), compositor chileno que estudió en el Sternsches Konservatorium de Berlín en 1934, regresa en 1935 a Buenos Aires, donde reside hasta 1940, estableciéndose luego en Chile, concretamente en Viña del Mar. Allí comenzó a enseñar interpretación musical y solía acompañar a diferentes solistas, y es allí donde compone en 1951 el tema “Farewell” para barítono y orquesta (partitura manuscrita de 23 páginas), basándose en el poema de cinco partes y de igual nombre, de la sección "Farewell y los sollozos", del primer libro de Neruda, “Crepusculario” [1920-1923], págs. 121-122 O.C. I.

Según Luis Merino (ver bibliografóa), “Las canciones de Heinlein se caracterizan por el cuidado acabado de la prosodia y contenido poético, conjugado con un fino sentido mélico. Los poemas se revisten de un ropaje primordialmente melódico. La densidad cromática se aliviana considerablemente en gran número de las canciones con poemas en castellano, especialmente… en Farewell. El Farewell tiene una serie de movimientos breves que corresponden a las diferentes secciones del famoso poema de Crepusculario. El devenir sonoro es de expresividad muy simple y está a cargo de la voz, apoyada adecuadamente por la orquesta. El acompañamiento está muy bien unificado, pero sin ser reiterativo”.

La obra se estrenó en el Teatro Municipal de Santiago, el 11 de agosto de 1959, con Manuel Cuadros como barítono y Olav Roots dirigiendo la Orquesta Filarmónica Municipal de Santiago de Chile.

REGRESO DE NERUDA (1952)
En 1952 Neruda reside en Italia, donde inicia su libro “Las uvas y el viento” y edita anónimamente “Los versos del capitán”. Cuando, al cabo de tres años, es revocada su orden de detención, regresa a Santiago de Chile el 12 de agosto de 1952. Viaja a Temuco y a otros puntos de Chile y comienza a escribir “Odas elementales”, que es editado en 1954 por la editorial Losada de Buenos Aires, y “Las uvas y el viento” (editorial Nascimento). 

El 22 de enero de 1953 regresa de su viaje a la Unión Soviética. Organiza en marzo el “Congreso Continental de la Cultura”, que se realiza en abril en Santiago, y donde asisten grandes personalidades de América (del movimiento comunista) como Diego Rivera, Nicolás Guillén, Jorge Amado, etc., y donde leen poemas de Neruda la actriz María Maluenda y el actor Roberto Parada (su marido). Por cierto, que por estas fechas, al invitar Neruda al dictador argentino Juan Domingo Perón, a dar una conferencia en la Universidad de Chile, el compositor Juan Orrego Salas (de quien hablaremos más tarde, pues en 1965 compone una cantata basada en un poema de Neruda) escribió una carta a los periódicos criticando esta invitación al considerarla “deslealtad con los colegas argentinos perseguidos”. 

ROBERTO FALABELLA
Ese mismo año, otro compositor chileno, Roberto Falabella Correa (Santiago de Chile, 1926 - 1958), le pone música a otro poema suyo: la hermosa canción “Ángela adónica” para barítono y piano, de la sección I, del libro "Residencia en la tierra" [1925-1935], pág. 275 O. C. I.

Según Luis Merino Montero (ver bibliografía), “refleja en su armonía triádica y tonal el canto amoroso del poema homónimo del primer libro de “Residencia en la tierra”. Falabella, que en 1950 inicia sus estudios de composición con Gustavo Becerra, une a su importante labor creativa, un ideal de arte que refleja de alguna manera los problemas sociales del momento. Estos postulados emanan de la posición de izquierda de Falabella, y que se refleja en la actividad social y política que realizó al militar en el Partido Comunista de Chile a partir de 1953.



VIOLETA PARRA EN 1953
Este año de 1953, Pablo Neruda conoce a la folklorista Violeta Parra (Violeta del Carmen Parra Sandoval: San Fabián de Alico o San Carlos, Chile, 1917 - Santiago de Chile, 1967). Violeta, que tenía 36 años de edad, estaba recorriendo el país trabajando en circos y teatros, recopilando la música campesina chilena. Después de un recital en la casa de Pablo Neruda, Violeta Parra da su salto a la fama y firma un contrato con Radio Chile para una serie de programas llamados “Canta Violeta Parra, a lo humano y lo divino”. Neruda le presenta a sus amistades en su casa (entre ellos, a Pablo de Rokha).


Según testimonio de su hijo Ángel Parra, Violeta había puesto música a un poema de Neruda (cuyo primer verso es "No te quiero sino porque te quiero"), al que llamó simplemente “Te quiero”, y su “presentación oficial para la intelectualidad chilena fue en los jardines de la casa de Neruda, el año 1952”. Estos datos son incorrectos pues, aunque fuera en 1953, este tema está basado en el Soneto LXVI del libro “Cien sonetos de amor”, que apareció en 1959. Esta canción no llegó a grabarla nunca Violeta, sino que fue su hija Isabel Parra la que lo hizo en 1968 (y más recientemente su hermano Ángel en 2004). Quizás Ángel (que tenía 10 años de edad en aquella época), se confunde con otro poema de Neruda que musicó Violeta: la canción “El pueblo” (poema del libro “Canto General” de 1950), que sí grabó Violeta, en 1961.



Es en abril de 1953, cuando Neruda comienza a colaborar con la también folklorista chilena Margot Loyola Palacios (Linares, Maule, Chile, 1918), cuando ella tenía 35 años de edad. Según confiesa la misma Margot en una entrevista realizada a Julio Fernando San Martín (ver bibliografía): “A Pablo lo conocí mucho, y lo quise mucho también. Él era un hombre muy especial, un enamorado terrible, más que romántico… Él me dio su amistad, y yo la recibí con mucha humildad, y con mucho agradecimiento también, ya que él dijo cosas muy lindas sobre mí….Lo conocí allá por la década del 40, casi al final, junto a gente del Partido Comunista, donde yo tenía muchos amigos, sobre todo obreros, ahí lo veo desde lejos primero. Luego, ya en la conversa, lo primero que me impresionó de Pablo fue su hablar tan lento, tan tranquilo viéndolo, imaginándolo como una tranquila laguna, en verdad, era un ser encantador, soñador, como un auténtico artista, siempre, haciéndonos con el tiempo grandes amigos”.



Margot, que dos años más tarde le pondría música a un poema suyo, la considero la creadora de la primera canción popular basada en un poema nerudiano. Se conserva una foto dedicada del poeta, fechada en Viña del Mar un 17 de abril de 1953, donde se puede leer: “A Margot. La Emperatriz absoluta de la tierra chilena y sus canciones”.



CASA MICHOACAN

“Siempre me invitaba a su casa Michoacan en los guindos, ubicada a la entrada de La Reina, allá por la avenida Lynch, para sus almuerzos, claro que con una condición “ven pero con guitarra”, me decía, porque le encantaba la música chilena, escuchándola incansablemente. Era la época en que Pablo estaba con la “Hormiguita”, Delia del Carril a quien quise y admiré mucho, ya que ella era realmente como una hormiguita para Pablo, quien se dejaba querer, sabiendo que Delia vivía sólo para él, todo lo hacía por él, de hecho, no concebí nunca a Pablo sin la “Hormiguita”, siendo una de sus amigas más leales. Claro que después tuve contacto con Matilde su última esposa, ya que fuimos compañeras de canto, tomando clases ambas junto a Blanca Hauser, estudiando luego guitarra, y canto conmigo también, ya que a Matilde le gustaba mucho la música chilena, estudiando juntas algunas tonaditas y cuecas, ya que tenía una voz muy hermosa, la recuerdo como una voz muy bonita”.

CELEBRACIÓN DE SU 50 ANIVERSARIO
El 12 de julio de 1954, celebran sus cincuenta años de vida, con grandes homenajes y dona a la Universidad de Chile su biblioteca y otros bienes; la Universidad acuerda financiar la Fundación Neruda para el Desarrollo de la Poesía, que será inaugurada el 20 de junio de ese año. 

En 1955 se separa de Delia del Carril. Concluye la construcción de su casa La Chascona, donde se traslada a vivir con su actual mujer, Matilde Urrutia. Funda y dirige la revista “La Gaceta de Chile”, de la cual salen tres números anuales. Viaja a la Unión Soviética, China y otros países, además de Italia y Francia. De regreso en América, da recitales en la ciudad de  Goiânia (capital del estado de Goiás, Brasil), en compañía de otros intelectuales y de Margot Loyola, que intercalaba canciones populares chilenas, con los poemas recitados por él. A su regreso, pasa una temporada de descanso en Totoral, Córdoba, República Argentina. 
 
NERUDA Y CUNCUMEN
A raíz de la participación de Margot Loyola este año, en la escuela de verano de la Universidad de Chile, se crea, por un grupo de estudiantes de folclore, el Conjunto Cuncumén (que en el idioma mapudungun significa “murmullo del agua”), siendo su director Rolando Alarcón (estudiante de 26 años). Este grupo grabará y difundirá esta versión de las “Cuecas a Manuel Rodríguez”.





MARGOT LOYOLA
En septiembre de 1955, con motivo de un recital de Neruda en el Teatro Municipal de Viña del Mar, en Chile, en el que recita poemas de sus libros “Canto general”, “Odas elementales” y “Las uvas y el viento”, y que aprovecha para estrenar algunos de sus poemas, y en el que estaban también presentes María Maluenda (María Adela Maluenda Campos: Santiago, Chile, 1920 - 2011) y su marido Roberto Parada (Concepción, Chile, 1909 - Moscú, Rusia, 1986), miembros del Teatro Experimental de la Universidad de Chile, Margot Loyola canta por primera vez “Cuecas a Manuel Rodríguez” (poema XXV "Manuel Rodriguez. Cueca", dividido en tres partes: Vida, Pasión y Muerte), de la sección IV "Los Libertadores" del libro "Canto General" [1938-1949], págs. 520-521 O. C. I., editado en 1950.
A este respecto, la misma Margot nos dice que: “Neruda me pasó alguno de sus poemas para que yo les pusiera música y las transformáramos en canción... Pablo una vez le hizo tres escritos largos a Manuel Rodríguez, tres textos, y yo les pongo música, transformándola en tres cuecas hermosas, ya que su estructura métrica era precisamente para cuecas, pero tristes, por lo que decían sus versos. De hecho, existe un documento grabado donde Pablo dice: “Estas son las primeras cuecas que he escrito, y Margot les ha puesto música sólo hace algunas horas”. 

Aquí podemos escucharlas cantadas por el grupo Cuncumen, grabada en su actuación en el Teatro Municipal de San Joaquín el 31 de agosto de 2013.  


CUECAS A MANUEL RODRIGUEZ

Este recital fue grabado en vivo y editado 28 años más tarde (en 1983), con el título "Neruda vive. A 10 años de su muerte", al conmemorarse el décimo aniversario del fallecimiento del poeta y celebrarse en Valparaíso un gran homenaje en su memoria. Lo editó en formato casete el sello discográfico Raíces, a partir del master de la grabación original. En dicha grabación se puede escuchar a Neruda diciendo al público: 

Buenas noches a todos:
Esta noche quiero leerles algunos de mis poemas, más recientes o más antiguos, pero nunca leídos antes al púbico de Chile. He llamado para esto, a la más grande cantora de nuestro folclor, a nuestra gran artista del pueblo, Margot Loyola. 

Y al final de la interpretación dice Neruda:
Es la primera cueca que he escrito y Margot Loyola le ha puesto música solo hace algunas horas.

MARGOT LOYOLA EN UN RECITAL
En una entrevista publicada, nos dice Margot: “Recuerdo que aquella tarde, primeramente almorzamos todos en su casa de Isla Negra, para más tarde partir rumbo a Viña del Mar; por ahí tengo esa grabación creada por la Universidad Católica de Valparaíso donde Pablo me presenta, la que sale con motivo de un gran homenaje que se realiza en esta misma ciudad, al conmemorarse entonces 10 años de su muerte”.

Esta casete fue reeditada sin fines de lucro por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso en 2004 en formato CD (el sello Raíces cedió sus derechos para que la PUCV lo pudiera reeditar). El CD fue presentado el 28 de julio de ese año el Teatro Municipal de Viña del Mar. La actividad se enmarcó en las celebraciones de esa Universidad para conmemorar los 100 años del nacimiento del poeta (12 de julio de 1904).



GRABACIONES DE ESTA VERSIÓN.-


CONJUNTO CALAUCÁN: El agua y el viento dicen…, 
LP (RCA-Víctor CML-2265, 1965). Editado en Chile. 

Corte B6.











MARGOT LOYOLA:
VVCC: Neruda vive. A 10 años de su muerte, 
MC (Raíces RAC 014-3, 1983). Editado en Chile. 

Corte B1. (a. Pasión b Muerte).
NOTA: Grabado en directo en el Teatro Municipal de Viña del Mar en septiembre de 1955.



CONJUNTO CUNCUMÉN: Canto al agua, 
CD (Alerce Producciones CDA 0439, 2002). Editado en Chile. 
Corte 13.  








CONJUNTO CUNCUMÉN: Puro Neruda,
CD (Alerce Producciones, 2003). Editado en Chile.
Corte 5: Vida. 
Corte 6: Pasión.
Corte 7: Muerte.






MARGOT LOYOLA:
VVCC: Neruda vive.! A 10 años de su muerte, 
CD (Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, 2004). Editado en Chile.
(a. Pasión b Muerte).




APARCOA: Aparcuecas. Las cuecas chileneras de Aparcoa,
CD (Alerce ALR-511, 2007). Editado en Chile.
Cortes: 7 (Vida), 8 (Pasión) y 9 (Muerte).








EL PARCITO: De chinganas y casas de canto, como que me voy curando, CD (2013). Editado en Chile. 
Corte 14: Vida.
Corte 15: Pasión.
Corte 16: Muerte.








BIBLIOGRAFÍA.-

MERINO MONTERO, Luis: Fluir y refluir de la poesía de Neruda en la música chilena.
Revista Musical Chilena, 1973, vol. XXVII (julio-diciembre), n. 123-124, p. 55-62.
   -. Federico Heinlein el compositor. Revista Musical Chilena, 1979, vol. XXXIII, n. 145, p. 25-47. ISSN 0717-6552
   -. Roberto Falabella Correa (1926 - 1958): El Hombre, el Artista, y su Compromiso. Revista Musical Chilena, 1973, vol. 27, n. 121-1, p. 45-112. ISSN 0717-6552
ESCOBAR, Roberto e YRARRAZAVAL, Renato: Música compuesta en chile 1900 - 1968.
Santiago de Chile: Ediciones de la Biblioteca Nacional, 1969.
ASTUDILLO ROJAS, Cecilia: Composiciones de Margot Loyola. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso - Chile. Fondo de Investigación y Documentación de Música Tradicional Chilena Margot Loyola Palacios.
http://margotloyola.ucv.cl/biografia/pdf/composiciones.pdf
MUÑOZ ARRIAGADA, Sergio. El problema de la identidad en una obra de Roberto Falabella: La lámpara en la tierra, con texto de Pablo Neruda. Tesis de licenciatura no publicada. Valparaíso (Chile), Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, 2005.
FERNANDO SAN MARTÍN, Julio: Entrevista a Margot Loyola en “Valija Cultural” (22 de septiembre de 2013)
http://valijacultural.tumblr.com/post/55656507439/margot-loyola-neruda-era-un-hombre-especial
SCHIDLOWSKY, David. Neruda y su tiempo. Las furias y las penas. Tomo 2. 1950 -1973 Santiago de Chile (Chile): Ril editores, 2008. ISBN: 956-978-284-629-5

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