miércoles, 2 de marzo de 2011

PEDRO GARFIAS Y LA MÚSICA


Esta página se la dedico a mi profesor José María Barrera López, un estudioso de la obra de Pedro Garfias, y el que me enseñó con su guitarra a amar la poesía, sobre todo, la poesía con música.   



PEDRO GARFIAS.-





Pedro Garfias Zurita nació en Salamanca en 1901, pero pasó su juventud en Andalucía y él mismo se considera “un hombre del sur”. Se traslada a estudiar a Madrid en 1918 donde forma parte de los movimientos vanguardistas de la época (el ultraísmo), hasta que conoce a los poetas de la llamada luego “Generación del 27”, compartiendo con ellos sus inquietudes poéticas y sociales. De este contacto surge su primer libro publicado: “El ala del sur” (1926).
Proclamada la República, se adhiere plenamente a ella como casi todos los poetas del grupo. Durante la guerra civil se incorpora a las milicias andaluzas y su poesía se pone al servicio de ésta. De esa época son “Poesía de la guerra” (1937) y “Héroes del sur” (1938), editados luego en México en 1941. Al terminar la contienda, entre abril y mayo de 1939, se exilia en Inglaterra, donde compone “Primavera en Eaton Hastings” (México, 1940), donde proyecta su nostalgia de su Andalucía perdida. Se establece luego en Monterrey (México), donde se reeditan sus libros anteriores.
La última etapa de su poesía la componen los libros “Viejos y nuevos poemas” (México, 1951) y “Río de aguas amargas” (1953). Muere en su exilio de México en 1967.




1. CANCIONES DE LUCHA.-




Podemos decir que los dos primeros poemas de Pedro Garfias que fueron musicados son el “Himno de la VI División” y “¡Peleamos, peleamos!”. La música de ambas fue compuesta por Carlos Palacio (Alcoy, 1911- Paris, 1997), compositor que trabajaba para el Ministerio de Instrucción Pública del gobierno de la II república, y que sería encargado por éste en 1939, de recopilar las canciones que se cantaban durante la guerrea civil española (“Colección de canciones de lucha”). Respecto al primer poema citado, el mismo Carlos Palacio nos dice en sus memorias:
Un domingo, en un concierto en el Teatro Principal de Valencia me encontré al comandante Marquina, que mandaba la Sexta División. Cogiéndome aparte (estaba rodeado de algunos oficiales e su Estado Mayor), me dijo:”Palacio, tenemos lo necesario para combatir, hombres y armas. Pero nos falta el himno. Te lo pido en nombre de la División”. Se lo propuse a Garfias, que no tardó en entregarme la siguiente letra.  (Carlos Palacio: Acordes en el alma. Memotias. Alicante: Diputación, 1984. p. 166-167).







Esta letra apareció en el número 2 de la revista Comisario (octubre de 1938) y la recopiló el mismo Palacio en el cancionero anteriormente citado en 1939 (págs. 93-94), poniendo a pie de página: “Este himno fue enseñado por su autor, con la colaboración de la banda de música a todos los soldados que integran la división, en el frente donde ésta operaba”. Tiene el número 232 (pág. 150) de la Obra Poética Completa de Pedro Garfias publicada por José María Barrera López, y está en el apartado 2.2. “Poemas de guerra recogidos en revistas. (1936-1939)”.





El otro de los poemas de Garfias que aparece en el citado cancionero es “Peleamos, peleamos”, (número 235 de la O.P.C., pág. 151 del mismo apartado anterior). De este poema y su autor, nos dice Carlos Palacio en sus memorias:

“Una vez me lo encontré en la calle de la Paz. Apena sus miopes ojos de posaron en mi me cogió bruscamente del brazo y me hizo entrar en una horchatería, hoy desaparecida. Era una tarde de Valencia límpida, con un cielo transparente que parecía que podía romperse como un  purísimo cristal. Deseaba transmitirme un poema inédito y comenzó a dictarme unos versos que nacían de un sopor lento de coñac con retazos de música, que complicaba el difícil parto. Así nació "Peleamos, peleamos", poema con una patética y grave melodía no del todo mía, creada tardíamente y casi desconocida en España, pero que se cantaría mucho después de la guerra en otros países. Para celebrar el cincuentenario de la revolución de octubre, "Peleamos, peleamos" sonó con otras canciones en la plaza roja de Moscú". (p. 165). 




Apareció en el cancionero “Canciones Españolas” de 1939 (pág. 29) y en “Colección de canciones de lucha” (págs. 57-58). A pié de página de ésta puede leerse: 

“Esta canción, en la que el poeta ha querido expresar el hondo sentido humano de nuestra guerra, presenta un detalle curioso: el tema musical, de carácter litúrgico, es de Pedro Garfias, limitándose el compositor a anotarla cuando la cantaba el poeta y a armonizarla después. Se escribió en Valencia a mediados de 1938”.













Estos dos poemas han sido grabados en 2001 en el CD "Canciones de lucha. Songs of battle", por el "Coro Mixto de Cámara de Valencia", con Salvador Moroder como director del coro y Ana Vega Toscano como pianista e investigadora y musicóloga.

“Peleamos, peleamos” es el corte 12 y el “Himno de la VI División” es el corte 20).





2. LOS QUE LE CANTARON EN MÉXICO.-




En México se editaron varios discos con poemas musicados de Pedro Garfias, grabados en los años 70. Esto nos demuestra la influencia que tuvo este poeta en la cultura mexicana de esa época.


Ernesto Rangel Domene, nació en Monterrey (Nuevo León, México) en 1936 y murió en su ciudad natal en 2008. Licenciado en Derecho y Notario Público en su ciudad, fue autor de once libros de poesía y de algunos ensayos de crítica literaria, y colaborador en revistas literarias y periódicos. Fue además compositor y guitarrista. Grabó tres discos L.P. con sus propias canciones. En el primero de ellos “Canciones de Ernesto Rangel Domene” (1970), incluye dos poemas de Pedro Garfias, al que conocía personalmente y era su amigo (vivían los dos en Monterrey).



Los poemas son: “Se llamaba… se llamaba”, que es el número II de los poemas llamados “A la novia regiomontana”. Es el número 449 de O.P.C. (pág. 291), e incluido en el apartado 3.7. “Poemas recogidos en revistas y libros diversos (1939-1967)”. El otro poema es “Romance de tus ojos” (número 308 de la O.P.C., pág. 203) y perteneciente al libro “El ala del sur”.

A la muerte del poeta en 1967, Ernesto Rangel le dedicó este poema:






A Pedro Garfias en su muerte
El día sonríe sobre tu muerte,/el día que nos empuja al olvido/ y nos obliga a vivir./ Un cielo azul inmenso/ despliega su helada alegría sobre tu muerte/ y un sol inexorable hace estallar las deslumbrantes rosas./ Has muerto en medio del verano en llamas,/ has muerto en tu propio corazón desolado,/ en mi tierra sin sombra, áspera y dura,/ en mi tierra pobre para tu corazón humilde,/ para que mis montañas, cerros inmóviles y azules/ custodien tus sensibles cenizas que nos honran/ y nuestros hijos veneren tus palabras inmortales.  (Del libro: La rebelión de la palabra).






SE LLAMABA, SE LLAMABA
  


  
Pedro Ávila (Pedro Aguirre) nació en Tánger (Marruecos), pero de padres españoles. Pasó trece años en Francia donde se dedicó a la canción, cantando en francés canciones rítmicas (fue primera voz del cabaret “Folies Berger”), editando un primer EP con cuatro canciones en francés.


Grabó posteriormente un disco con poemas musicados de Rafael Alberti, Blas de Otero, Ángel González y Miguel Hernández  (“El hombre nuevo cantando”. Le chant du monde, 1970), editado en España en 1971, aunque con la censura de dos poemas (uno de Blas de Otero y otro de Miguel Hernández). Luego se traslada a México donde edita en 1976 el disco “No dar nada por perdido”, cantando poemas de Pedro Garfias, Luís Rius, Griselda Álvarez, Pablo Neruda y canciones propias y de Chicho Sánchez Ferlosio de su disco “Spanska Motstandssanger” (Canciones de la resistencia española), editado en Suecia en 1973 (lo que demuestra la influencia que tuvo ese disco en Latinoamérica). Se traslada posteriormente a España editando el disco “Ir de prestado” (1985) y “Acariciado mundo” (RNE, 1987), con doce poemas de Ángel González (fue el primero que le puso música a los poemas de Ángel González).

Los dos poemas de Pedro Garfias, con música del propio Ávila son: en el corte A1 “Paso desacompasado”, poema del libro “Ríos de aguas amargas” (número 365 de la Obra Poética Completa, pág. 256), cantando el poema completo. El segundo (corte A6) es “Miliciano muerto” (número 167 de la O.P.C., pág. 108, que se incluye en el apartado 2.1. “Poesías de la guerra civil española. 1936-1941”, donde utiliza los versos 1-2 como estribillo. 

De este poema nos cuenta el propio Garfias:

PEDRO GARFIAS EN EL FRENTE
"Este poema fue el primero que escribí después de catorce años de no hacerlo. Durante ese tiempo estuve trabajando con mi padre; después, cuando vino la revolución, vino la guerra y me fui de voluntario, me dieron un fusil, por cierto que nunca usé, nunca supe manejarlo. Fuimos en un camión 60 o 70 al frente de Linares. Iba cerca de mí un campesino como de 50 años y yo le dije:

- ¿que eres, campesino?  - No.
- ¿Obrero? - No.
- ¿A qué grupo perteneces? - A ninguno.
- Entonces serás comunista. - No.
- Entonces ¿Qué eres? - Jornalero
-¿Y a qué vas? - A defender mi tierra.
Llegamos al frente en pleno ataque. Al bajarnos del camión, llegó una bala y lo mató. Nunca disparó el fusil, no pudo pelear por su tierra que tanto amó. Entonces escribí.” Del libro: Lo que Pablo nos decía (Guadalajara, México, 1971).

El poeta Luís Rius (al que Garfias le dedicó un poema), nos dice en la contraportada del disco: "Con Pedro Ávila y un puñado mas de excelentes artistas de diversas nacionalidades, la poesía ha vuelto a ser canción en el mundo. Este hecho es importante por dos motivos: Primero porque así la poesía ha remozado su raíz misma, recuperando su propio origen de palabra cantada; segundo porque su difusión está volviendo a ser mayoritaria”.           



GONZALEZ DOMENE
Carlos Gerardo González Domene (Torreón Coahuila, 1941-2007). Compositor y cantautor, compuso muchas canciones que se hicieron famosas en la voz de importantes cantantes mexicanas (Guadalupe Pineda, Olga Guillot). Participó en el primer festival OTI, compartiendo el primer premio con Armando Manzanero. Compuso el disco “Mis poetas. Antología 5”. En él pone música a los poetas: Manuel Benítez Carrasco, Salvador Díaz Mirón (mexicano), Antonio Machado, Lope de Vega, Amado Nervo (mexicano) y Pedro Garfias.

De este poeta, pone música al poema “Soneto a mi padre” I [A mediodía el sol…], que perteneciente al apartado 3.7 “Poemas recogidos en revistas y libros diversos (1939-1967)” con el número 429, (Pág. 283) de la Obra Poética Completa. El crítico musical Miguel Alemán Velasco nos dice de este cantante: 

MIS POETAS (LP)
"Nos hallamos ante uno de esos artistas excepcionales que México suele dar con generosidad Carlos Gerardo es una de esas individualidades reconocibles, cuya sutil capacidad detecta y resume, en palabra y melodía, sentimientos furtivos muy extendidos, y luego -valiéndose de tales herramientas de sorpresa-, los vierte con originalidad en interpretaciones igualmente personales. 

Podría decirse que él complementa, también, el ámbito de la canción mexicana, sumando a su inicial vigorosa voz campirana la expresión de la ciudad. El baladista manifiesta a la urbe a través de posibilidades de irradiación en aislamiento, confidencial, para de allí, de la intimidad, proyectarse en forma masiva. En este punto Carlos Gerardo se dispone a entrar al mundialmente famoso elenco mexicano que integran, entre otros, Agustín Lara, Guti Cárdenas y Armando Manzanero. Como ellos -compositor e interprete-, va recogiendo con palabra y guitarra, a los dictados del tiempo -"en la onda", como ahora se dice, para significar ciertos estados de ánimo citadinos -difusas emociones inéditas para concretarlas, con singular talento, en creaciones que primero se hacen colectivas y después innominadas. Estamos ante uno de los más promisorios artífices del canto de México. Esta muestra y el tiempo nos darán razón.”
                               
SONETO A MI PADRE


3. LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA.-



En la poesía de Pedro Garfias también se fijaron en la época en que se gestaba la nueva constitución española y la lucha por las libertades democráticas. Curiosamente fue para reivindicar las diferentes peculiaridades territoriales del país que dieron lugar al estado de las autonomías.




Fue el asturiano Víctor Manuel (Víctor Manuel San José Sánchez nació en Mieres, Asturias, en 1947), en su LP “10” de 1976, en el corte A4, el que graba un poema suyo: “Asturias”. Graba el poema completo y con propia música. Es el poema 194 de la Obra Poética Completa (pág. 124), que está en el apartado 2. 1. “Poesías de la guerra civil española. 1936-1941”.

Francisco Moreno Gómez, en relación a este poema,  nos dice en su libro:

“El 1 de septiembre de 1937, el general franquista Aranda lanzó una ofensiva para la ocupación de la región de Asturias, objetivo que, tras penosos esfuerzos y gran resistencia republicana, no logró consumar hasta el 20 de de octubre. La indómita Asturias, cuyos obreros habían protagonizado la gran huelga revolucionaria de octubre de 1934, se veía de nuevo sojuzgada en octubre de 1937, doble destino aciago que recogen los versos de Garfias.”

Es una de las canciones más cantadas y grabadas de Víctor Manuel pues, además de en “10”, ha aparecido en al menos doce discos (individuales o discos colectivos). Siguiendo a página web “Cancioneros.com” (imprescindible su consulta para todos los amantes de la canción de autor), “Asturias” aparece en los siguientes títulos: “En directo” (1976); “Spanien” (1977), editado en Alemania; “Por el camino” (1983); “Víctor y Ana en vivo” (1983), cantando con Ana Belén; “Víctor Manuel en directo” (1985); “Tiempo de cerezas” (1989); Mucho más que dos” (1994), con Ana Belén; “Vivir para contarlo” (1999); “Dos en la carretera” (2001); “ Concierto de Asturias” (2002);  “Una canción me trajo aquí” (2005), con Ana Belén y “Recuperando memoria” (2004) disco colectivo. También ha sido grabado por Manuel Salguero en su CD “Kiosco de canciones”. 


 ASTURIAS
 

4. PEDRO GARFIAS Y EL FLAMENCO.-




Ha sido un cantaor flamenco, Enrique Morente, el que le ha dado a los poemas de Pedro Garfias una nueva dimensión, al ponerlos en letras del cante flamenco.

Ennrique Morente Cotelo (Granada, 1942–Madrid, 2010), cantaor recientemente fallecido, es considerado como uno de los grandes renovadores del flamenco. En la mayoría de sus discos ha introducido en sus letras poemas de los más grandes poetas españoles (Miguel Hernández, Federico García Lorca, San Juan de la Cruz, Manuel Machado, José Bergamín, Rafael Alberti, Quevedo, Bécquer, León Felipe, Pedro Garfias, y muchos otros.



De Pedro Garfias ha utilizado cinco pequeños poemas para cantarlos:

El primero fue: “Él iba solo…”, número 392 de la O.P.C. (Pág. 267). Lo grabó como terminación de unas bulerías en 1988, en su LP “Esencias” (corte A2: Bulería I), con la guitarra de Montoyita. El disco fue grabado en el teatro de Sartrouville (France) y fue reeditado en España en CD, con el título de “Esencias flamencas” en 1995.







El segundo fue en el LP “Misa flamenca” de 1991, en que usa de nuevo un poema de Garfias. En el corte B2 usa una rumba como “Salve” de la misa. Es el poema de Pedro Garfias “Dulce María…”, número 457 (pág. 294) de la Obra Poética Completa (de “Nuevos acordes” III), en la sección “3.7. Poemas recogidos en revistas y libros diversos (1939-1967)”.

En una conferencia que ofreció Balbino Gutiérrez en el Festival Internacional del Cante de las Minas denominada “La pasión por las artes según Enrique Morente”, nos dice con  respecto a este poema:

“A la “Misa flamenca” le añade un poema contemporáneo: “Dulce, María, dime” de un poeta andaluz en el exilio, Pedro Garfias, casi ignorado, al que Morente conoció en México en una fase de su existencia en la que Garfias, destrozado por la tragedia de su vida, ligada a la tragedia de la España republicana, iba por las calles de Monterrey “tambaleándose, borracho de amor, o borracho de alcohol, quién sabe!” ¿“Qué tiene Pedro Garfias de flamenco?”, le preguntaron a Morente en una entrevista. Y él respondió con aplomo: “Antes de que yo lo cantara, nada, pero después, todo”. Y en efecto, la estrofa antes citada que Morente canta en el final del Alegro-Soleá, se ha convertido en poco tiempo en un tercio por bulerías que hemos escuchado, ya casi hasta la saciedad, a muchos cantaores de atrás en un sin fin de actuaciones para el baile. Y sucede que es el propio cantaor con su gran versatilidad quien se encarga de aflamencar los poemas cultos”.



También en el disco “Alegro, soleá y fantasía del cante jondo” editado en 1995, añade cuatro poemas de Garfias. En la primera parte, llamada "Alegro soleá para voz flamenca, piano y orquesta de cuerda", la introducción (corte 1): “Desde mi balcón flotante/…” (De “Acordes”).
Y también en las bulerías (corte 4), utiliza tres poemas mas: “Bajo sus pies florecía…”  (de “Acordes”), “Al andar de la paloma…” y el comentado “Él iba solo…”, número 392 de la O.P.C. (Pág. 267).










5. LOS JOVENES INTÉRPRETES.-




Los jóvenes músicos también se han fijado en el poeta para componer sus canciones. Andrés Berzosa (Andújar, Jaén, 1975), en su primer CD de 2002 llamado “Comenzamos”, le canta a los poetas Luis García Montero y Manuel Altolaguirre y dos poemas de Pedro Garfias: “Ha venido mi amada” (corte 5) de “Primeros poemas sueltos” (1916-1936) y “Recién muerto”, poema número 361 (pág. 254 de la O.P.C.), incluido en el libro “Río de aguas amargas”.




En 2014, edita el libro CD “Viaje al interior”, donde pone música a poemas de Federico García Lorca, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Rafael Hinojosa, y graba de nuevo estos dos poemas (cortes 3 y 11).

Este CD fue el resultado del proyecto del mismo nombre, que incluía un documental y en el que pretendía llevar la poesía a las nuevas generaciones y que los jóvenes conozcan a los poetas a través de la música.  


RECIÉN MUERTO
                                                    

 
                                                   






En 2016 se editó el CD “Justicia poética”, primer trabajo de Carlos Ávila, cantante y poeta toledano. En él pone música a poemas de Gloria Fuertes, Luis de Góngora, César Vallejo y Pedro Garfias, del que canta el poema “Coplillas a un poeta muerto” (corte 10), con música propia.











Todo para un poeta viejo y triste,

alcoholizado, mísero y maldito,

con un doble dolor sobre los hombros:

el reconocimiento y el despido.

Despedirse, arrancarse

la piel, casi lo mismo.

Pobre de mi voz última,

tartamudeo, olvido.


Mi voz futura ha de quemarse sola

para CANTAROS y para sentiros.

¡Los que lean estas líneas

Saben a quienes me dirijo-

Os debo un homenaje. Aceptad mi palabra.

No he de morirme sin rendíroslo.


Adiós… y gracias (463) “IV Obra póstuma”




DISCOGRAFÍA.-

ERNESTO RANGEL DOMENE: Canciones de Ernesto Rangel Domene, LP (Peerles, 1970). Editado en México.
PEDRO ÁVILA: No dar nada por perdido, LP (Canciones comprometidas, 1976). Editado en México.
CARLOS GERARDO: Mis poetas. Antología 5, LP. Editado en México.
VÍCTOR MANUEL: 10, LP (Philips, 1976).
ENRIQUE MORENTE: Esencias, LP (Auvidis A 35522, 1988). Editado en Francia; Essences flamencas, CD (Audivis A 6151, 1995). Editado en Francia; Esencias flamencas, CD (Ethnic-Flamenco vivo, 1995).
---. Misa flamenca, LP (Ariola 9A 261858, 1991); CD (BMG-Ariola, 74321957932, 2002).
---. Alegro, soleá y fantasía del cante jondo, CD (Probéticos 18101, 1995); CD (Probéticos 8437003874376, 2008).
CORO MIXTO DE CÁMARA DE VALENCIA: Canciones de lucha 1936-1939; Songs of battle, CD. (Dahiz produccions, 2001).
ANDRÉS BERZOSA: Comenzamos, CD (Fonoruz CDF-1028, 2002); CD (GP Music, 2007).
---. Viaje al interior, LIBRO-CD (Atomósfer@Rec-Molusco Discos, 2014).


CARLOS ÁVILA: Justicia poética, CD (2016)




BIBLIOGRAFÍA.-

GARFIAS, PEDRO.- Poesía completa. Recopilación, introducción y notas por Francisco Moreno Gómez. Córdoba: Ayuntamiento de Córdoba, 1989.
GARFIAS, PEDRO.- Obra poética completa Edición crítica de José María Barrera López. Écija (Sevilla): Editorial Gráficas del Sol, 1993.
PALACIOS, CARLOS (Recopilador).- Colección de Canciones de lucha. (Ediciones Pacific: Valencia, 1980). Es una ed. facsímil de “Colección de Canciones de lucha” (Tipografía moderna: Valencia, 1939).

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