lunes, 3 de abril de 2017

JOSÉ ZORRILLA Y LA MÚSICA. PARTE PRIMERA (1839-1854)

BICENTENARIO DE ZORRILLA.-

Yo sentí que la turba me aplaudía
Y ánsio de gloria al corazon hallando
Dije dentro de mí “la tierra es mia.”
Y con mayor afan seguí cantando.

El 21 de febrero de 2017 se cumplieron 200 años del nacimiento en Valladolid del poeta y dramaturgo español José Zorrilla y Moral (Valladolid, 1817 - Madrid, 1893). Comenzó su carrera poética cuando aún no había cumplido los 20 años, en el entierro de Mariano José de Larra (que se suicida con 28 años, el día 13 de febrero de 1837), con un poema dedicado a él titulado “A la memoria desgraciada del joven literato”. Al salir del entierro, González Bravo le llevó al Café del Príncipe, donde Zorrilla conoció a Hartzenbusch y a Martínez de la Rosa. Intimó luego con Espronceda, el periódico El Porvenir le ofreció un sueldo de seiscientos reales y, finalmente, El Español le brindó la vacante dejada por Larra.

La carrera literaria de Zorrilla fue vertiginosa desde entonces, y en aquel mismo 1837 apareció Poesías, su primer libro, comenzando a publicar antes que Espronceda y otros escritores de su tiempo, y entre 1837 y 1840 vieron la luz los siete tomos de Poesías (tomo II y III, 1838; tomo IV, V y VI, 1839; tomo VIII y, 1840 y tomo IX, 1952). Según comenta Navas Ruiz: “Zorrilla establece en estos libros el tono básico de su quehacer poético, fija los temas fundamentales, descubre las imágenes características, marca un estilo inconfundible”. En su obra poética se pueden distinguir dos épocas: la primera comienza con el tomo de Poesías de 1837, en las que Vicente Llorens ve que los versos carecen de la fluidez cadenciosa y la sonora característica de sus temas, de los que algunos reflejan una actitud hostil hacia la sociedad. Después va dando a la imprenta otros siete tomos de versos en los que están muy presentes los temas tradicionales y legendarios, y en los que va desarrollando un estilo personal inconfundible. Esta fecunda época culmina en 1840 con “Cantos del trovador” (1840-1841), cuyos asuntos provienen de la historia, de la tradición religiosa o de su fértil inventiva.


“Canta, dijo una voz, tal es tu suerte,
Pero canta en el polvo que naciste,
Alli donde jamas han de creerte:
Canta la vida, mientras va la muerte
A sí llamando tu existencia triste.”

Introducción de “Recuerdos y fantasías” Madrid: Imprenta de José María Repullés, 1844. p. 2-3


1. LA MÚSICA COLABORATIVA. -

En 1839 (el poeta tenía 22 años), Zorrilla conoce al compositor Sebastián de Iradier Salaverri (Lanciego, Álava, 1809 - Vitoria, Álava, 1865). Iradier, con gran habilidad para las relaciones públicas (llegó allí en 1833 procedente de Salvatierra, Álava, donde era organista de la parroquia de San Juan Bautista de esa ciudad, que le concede una licencia para perfeccionar sus estudios musicales en Madrid), ya está introducido en los salones de la aristocracia madrileña como los de la duquesa de Villahermosa, los marqueses de Ayerbe y la condesa de Montijo (cuyas hijas Francisca, futura duquesa de Alba, y Eugenia, futura emperatriz de Francia, serán alumnas suyas). Era en los conciertos de sociedad y en las reuniones de amigos e intelectuales donde se juntaban para escuchar música, poemas, presentar o pintar cuadros. Eran encuentros de personas a los que les gustaba la cultura. En este tipo de reuniones se forjaba la cultura de las ciudades, allí estaba Iradier al piano o cantando, con el propio Zorrilla leyendo sus poemas, ya que eran amigos. Con él, Zorrilla colaborará en media docena de canciones, donde le aportará la letra para que él le ponga la música. 

La primera de estas colaboraciones será en esta fecha, en la que le pone música a un texto con coros con el título “Canción”. El poema apareció en el Tomo V de Poesías (Madrid, Imprenta de José María Repullés, 1839), p. 206, donde aparece como “Canción. Música del Señor Don S. Iradier.”

El tiempo nos roba
Las horas más bellas,
Romped las botellas
Y al baile venid.

Que al son que murmura
La danza insegura,
Sueño es de ventura
La vida feliz.


Otra de las canciones data de 1844 y lleva por título “Himno a S. M. [Su majestad] la reina doña Isabel II en sus días”. En 1843 se decide adelantar la mayoría de edad de la reina Isabel II de los 14 (edad oficial), a los 13 años, por lo que el 8 de noviembre de 1843, con sólo trece años, Isabel fue declarada mayor de edad y reina de España, para evitar nuevas regencias. Para celebrar la coronación, Zorrilla escribe este texto e Iradier le pone música. El texto apareció en el libro “Recuerdos y fantasías” (Madrid, Imprenta de José María Repullés, 1944), p. 160-161.






En 1843, Zorrilla escribe y edita la obra de teatro “El molino de Guadalajara. Drama en cuatro actos” (Madrid, Imprenta de Yenes, 1843). Es un drama que se desarrolla en el castillo de Alcalá la vieja y en un molino de Guadalajara, en diciembre de 1357. Lo escribió Zorrilla en Guadalajara el 30 de septiembre de1843 y se lo dedicó “Al Sr. D. Antonio de Orfila” (se trata de Antonio Orfila Rotger: Mahón, Baleares, 1796 - Madrid, 1864; diputado a Cortes por Baleares en 1840 y alcalde de Guadalajara en 1844). En dicha obra aparece una canción, cantada por el personaje Dña. Juana, que está en la escena V (Dichos. Marchena, con ronda de ballesteros y gente de armas, asoma por el fondo y al oír puntear la guitarra, se para), del Acto tercero; p. 80 del libreto.


Iradier le pone música, y en el estreno de la obra, el día 22 de octubre de 1844, en el Teatro de la Cruz, la cantó la actriz granadina Juana Pérez (que hacía el papel de Doña Juana).
La editó con el título “Canción del molino” y se conserva una copia de dos páginas editada en Barcelona, perteneciente a la colección “Obras escogidas para canto y piano del maestro Yradier” (Barcelona: edición Vidal, [1884]); BNE: sig. MP/360/24. Por lo tanto, esta coleción se editó 19 años después de su fallecimiento (Iradier falleció en 1865). 








En el tomo I de su libro “Recuerdos del tiempo viejo” (Barcelona, imprenta de los Sucesores de Ramírez y Cª, 1880), en el capítulo XVIII: “Cuatro palabras sobre mi “Don Juan Tenorio”, podemos leer:

Corría la temporada cómica del 43 al 44: Carlos Latorre había trabajado en Barcelona, y Lombía solo sostenía el teatro de la Cruz con su compañía, para la cual había yo escrito aquel año tres obras dramáticas: “El Molino de Guadalajara”, drama estrambótico y fatalista, en el cual Lombía hizo un tartamudo de mi cosecha: papel erizado de dificultades inútiles, que él superó con una paciencia y un estudio que no sabré yo nunca ponderar ni agradecer, y cuyo tercer acto hicieron él, la Juana Pérez, Azcona y Lumbreras de una manera inimitable; que fue lo que hizo el éxito de aquella mi extravagante elucubración, forjada con tan heterogéneos elementos.







TEATRO DE LA CRUZ (1845)
La Juanita, disfrazada de sobrino del molinero, cantando la canción de Iradier para dormir a Azcona, arrancó aplausos hasta de las bambalinas; pero repito que el éxito de esta obra se debió al esmero con que los actores la representaron, y al gasto con que la empresa la decoró; pagando además las palomas, los versos y las flores que sus amigos, y no el público, me arrojaron la primera noche. Lombía no se descuidaba, y era preciso que las obras que yo para él escribía no tuvieran éxito inferior a las de Latorre.









Esta canción podemos escucharla en el CD “Sebastián Iradier. Canciones españolas”, con José Ferrero como tenor y Jaume Bartomeu al piano (Columna Música, 2015). Está en el corte 12. La grabación se realizó para conmemorar el 150 aniversario de la muerte del compositor. 







Y también podemos escucharla aquí, en una grabación conservada en la Fundación Joaquín Díaz. Son unas vecinas de Santovenia de Pisuerga, Valladolid, y grabadas en 1988 por Alicia Gómez:

En 1845 se termina el edificio (no la sala, ni el escenario) de lo que será el futuro Teatro Real de Madrid de la Plaza de Oriente, y se inaugura la zona que mira hacia la Plaza de Isabel II con el nombre de “Gran Salón de Oriente”. En él se celebran los bailes de máscaras de carnaval, que dejan un jugoso ingreso a su propietario, el ayuntamiento de Madrid (entre 200.000 y 350.000 reales anuales).


Ese año, ambos amigos participan en los bailes que se celebraron el día 17 de febrero de 1845 en ese lugar y en los salones del Liceo de Madrid, coincidiendo con la visita de Richard Strauss a la capital (como indican las crónicas de la época), aportando tres canciones para coro y orquesta para ser cantadas en los bailes.

La primera, titulada “Orgía”, es la mencionada anteriormente. Las otras dos son: una llamada “Canción carnavalesca”:

La noche es corta, gocemos
de la máscara a favor;
audaces profundicemos
los misterios del amor











Y la tercera, la titulada “Jerez y Borgoña”. Es un vals también para ser cantado a coro, que invita a brindar con estos dos tipos de vinos. De esta pieza se conserva una partitura de cuatro páginas en la Biblioteca de Cataluña de Barcelona (Sig. Fol-C 22/34), donde especifica que está “compuesto para las máscaras por Don José Zorrilla”.
















El tema también lo podemos escuchar en la grabación para piano realizada con motivo del 150 aniversario de la muerte de Iradier (1865-2015), titulada “Sebastián Iradier. Canciones españolas”, y que estuvo a cargo de José Ferrero (tenor) y Jaume Bartomeu (piano). Está en el corte 26.





Ese mismo año de 1845, Zorrilla se traslada a París (huyendo de un matrimonio infeliz), donde traba amistad con Alejandro Dumas, Víctor Hugo, Théophile Gautier y George Sand y allí vendió sus obras completas a Baudry, Librairie Européenne, que las publicó en dos tomos en 1847 (Obras de José Zorrilla. Nueva edición corregida y la sola reconocida por el autor, con su biografía por Ildefonso de Ovejas.), reeditándolas en 1852 con el añadido de un tercer tomo. Estas dos últimas canciones aparecieron en este tomo tercero, llamado “Obras poéticas y dramáticas”, en el apartado “Composiciones diversas” (la “Canción carnavalesca” se encuentra en la p. 13 y “Jerez y Borgoña” en la p. 14). 





Zorrilla volvió a Madrid en 1846 al morir su madre, año en que Antonio María Esquivel (Sevilla, 1806 - Madrid, 1857) le retrata junto a otros artistas en su cuadro “Los poetas contemporáneos. Una lectura de Zorrilla en el estudio del pintor (Óleo sobre lienzo). Considerado como máximo testimonio gráfico del ambiente intelectual bajo el reinado de Isabel II, este lienzo reúne de forma ficticia a las personalidades culturales más relevantes contemporáneas a Esquivel (Museo del Prado, Madrid).


A su regreso de París, Zorrilla conoce a otro músico. Se trata de Emilio Arrieta (Juan Pascual Antonio Emilio Arrieta Corera: Puente la Reina, Navarra, 1821 - Madrid, 1894), que en 1948 había regresado de Milán, donde había ido a estudiar en su Conservatorio (en donde tuvo por maestro a Nicola Vaccai, y en donde había ganado el premio de composición del Scala de Milán por su ópera “Ildegonda”). Había sido nombrado maestro de canto de Isabel II y maestro compositor de la Real Cámara y del Teatro del Real Palacio. 

Entre los dos componen un himno para ser cantado el día 19 de junio de 1848, en la reapertura del Liceo Artístico y Literario de Madrid, debido a un cambio de sede. Se conserva una partitura manuscrita de 34 páginas en la Biblioteca Nacional de España (Signatura: M.ARRIETA/3), procedente del archivo personal de Emilio Arrieta (y adquirida a Ricardo Donoso Cortés en diciembre 2009). Se trata de una carpeta en tela con cartela en piel, con el autor y el título de la obra: “Cantata para la reapertura del Liceo Artístico y Literario. Madrid, 19 junio 1848”. Es una obra para cuatro voces mixtas (soprano, contralto, tenor y bajo) con orquesta.

El texto de este poema apareció también en París en 1852 con el título “Al renacimiento del Liceo. Himno”, en el volumen tercero de “Obras de José Zorrilla” (Baudry, Librairie Européenne, 1852); página 13.

En 1849 el Liceo organizó una sesión para homenajear su obra y lo nombraron miembro de la Real Academia de la Lengua (pero hasta 1885 no tomó posesión de su asiento), además de miembro de la junta del recién fundado Teatro Español. 

Pero al fallecer su padre ese mismo año, y acosado por las deudas y huyendo de su mujer nuevamente, decide regresar a París en 1851. Allí está hasta 1854, salvo una breve estancia en Bruselas (Bélgica) en 1853. De París va a Londres el 28 de noviembre de 1854, para partir hacia México al día siguiente, donde permanecerá doce años (hasta el 13 de junio de 1866), en que regresa a España tras el fallecimiento de su esposa.
 


Es en Bruselas donde escribe el libro “Cuentos de un loco. Episodios de mi vida”, publicado en el “Semanario Pintoresco Español”. En este libro, dividido en cuatro capítulos, se encuentra en el tercero: “De como aparece la Aurora en el presente libro dando principio a un cuento maravilloso”, y al final de la parte que él llama: “Maese Adán y su hija. Cuento diabólico”, la llamada “Canción morisca” (p. 21-22). Esta canción la volverá a editar en Cuba en el libro “La flor de los recuerdos” (en la sección “Tres Ave Marías: Capítulo primero).













Al año siguiente (1854), Sebastián Iradier le pondrá música y editará las cuatro estrofas de esta canción. La partitura llamada “Aurora ó La jitana de Sevilla. Canción morisca con acompañamiento de piano” la edita el propio Iradier en su editorial musical (Iradier. Almacén de música y pianos Ce. del Príncipe nº 16). Se conserva una copia en la Biblioteca Nacional: signatura MP/361/49. Está dedicada a la actriz Josefa Noriega.








Hacia el año 1874 se edita en Barcelona (Andrés Vidal y Roger; calle ancha, 35) otra copia de esta partitura, de la que también se conserva una copia en la BNE (signatura: MP/361/50).












La canción tiene una gran difusión, como lo demuestra su inclusión en un cancionero de finales de siglo, recopilado por José María Gutiérrez de Alba, llamado “El pueblo andaluz. Sus tipos, sus costumbres, sus cantares”. Está en la segunda parte de la obra: Canciones andaluzas. Tipos y costumbres. Lo curioso del caso es que es una canción andaluza compuesta por un castellano de Valladolid (Zorrilla) y un vasco de Álava (Iradier). 

La profesora y musicóloga de la Universidad de Oviedo Celsa Alonso González ha editado la partitura en la colección Música Hispana, del Instituto Complutense de Ciencias Musicales (Madrid, 2008).

Esta canción la podemos escuchar en el CD “Música española para piano y voz del siglo XIX”, en la voz de la soprano Montserrat Caballé i Folch (Barcelona, 1933) y el piano de Manuel Burgueras (Buenos Aires, Argentina, 1959). Es una edición patrocinada por el “Centre Cultural i de Congressos Lauredià” (Sant Julià de Lòria, Andorra) y el Comú [Ayuntamiento] de Sant Julià de Lòria. Está en el corte 12. 





DISCOGRAFÍA. -

Sebastián Iradier. Canciones españolas, CD (Columna Música 1CM0349, 2015).
José Ferrero, tenor. Jaume Bartomeu, piano.
Música española para piano y voz del siglo XIX, CD (Fundación Autor SA01062, 2005).
Montserrat Caballé, soprano; Manuel Burgueras, piano.


BIBLIOGRAFÍA. -

IGLESIAS MARTÍNEZ, Nieves: La música en el Boletín de la Propiedad Intelectual. 1847-1915. Madrid: Biblioteca Nacional. Servicio de Partituras, Registros Sonoros y Audiovisuales, 1997. ISBN: 84-88699-31-X
GOSÁLVEZ LARA, Carlos José: La edición musical española hasta 1936. Guía para la datación de partituras. Madrid: AEDOM [Asociación Española de Documentación Musical], 1995. ISBN: 978-84-605-3294-1

PARTITURAS. -

Jerez y Borgoña [Música impresa]: coro: compuesto para las máscaras / por Don José Zorrilla; puesto en música por el mtro. Don Sebastian Yradier. [S.l.]: [s.n.], [18--]. 1 partitura (4 p.); 32 cm. Acompañamiento de piano. 
IRADIER, Sebastián: Canción del molino, con acompañamiento de piano. Barcelona, Edición Vidal, [1884]. 3 p.
Himno. Cantata para la reapertura del Liceo Artístico y Literario (música Manuscrito original). [1848, jun. 19] 1 partitura (34 p.); 32 cm. Para soprano, contralto, tenor, bajo; con orquesta.
Aurora ó La jitana de Sevilla: Canción morisca con acompañamiento de piano. Poesía del Sr. Dn. José Zorrilla; Música de maestro Iradier. 1 partitura (8 p.). Madrid: Almacén de música y pianos Ce. del Príncipe nº 16, [1854]; Barcelona: Andrés Vidal y Roger, [1874].
1 partitura (8 p.). Canción con piano.
ALONSO, Celsa (Ed.): Aurora o la gitana de Sevilla. Canción morisca. Música Hispana, partituras, título 32. Madrid: Instituto Complutense de Ciencias Musicales, 2008. 1 partitura (6 p.). Voz y piano. ISBN: 979-06-921-90-28-8


No hay comentarios:

Publicar un comentario