viernes, 20 de marzo de 2026

RAFAEL ALBERTI Y LA MÚSICA. PARTE I (1955-1966)

Los poemas de Rafael Alberti (El Puerto de Santa María, Cádiz, 1902 - 1999) han sido muy musicalizados. En 2004, el profesor de la Universidad de Granada Eladio Mateos Miera (San Fernando, Cádiz, 1962) realizó una Tesis Doctoral titulada Rafael Alberti y la música, que fue editada ese mismo año (Sevilla, Junta de Andalucía, 2004) y que ha tenido una segunda edición corregida y aumentada (Sevilla, Junta de Andalucía, 2009). En ella se recogen un innumerable número de temas musicales basados en los poemas de Alberti, aunque centrado principalmente en las canciones líricas o canción de concierto. Dado la extensa lista de músicos de la canción popular que se han fijado en sus poemas para ponerles música, vamos a realizar un trabajo en diez capítulos donde analizaremos sus poemas en la música popular.

 

ALBERTI EN ARGENTINA

Rafael Alberti había embarcado el 10 de febrero de 1940 en Marsella (Francia) con destino a Chile (iba a ir de Buenos Aires a Santiago en tren). Tenía un visado que le había proporcionado Pablo Neruda en París, pero éste había abandonado su país para incorporarse al consulado chileno en México y Alberti y María Teresa León, animados por los amigos que fueron a recibirlos al puerto, decidieron quedarse en Argentina sin saber que permanecerían en este país durante veinticuatro años. Primero vivieron en El Totoral (Córdoba) donde vivieron alrededor de un año y luego en Buenos Aires. Allí compone las obras en las que comienzan a fijarse los cantantes populares para ponerles música: Entre el clavel y la espada (1941); Pleamar (1944); Coplas de Juan Panadero (1949); Retorno de lo vivo lejano (1952); Ora marítima (1953); Baladas y canciones del Paraná (1954); Signos del día (1955) y Poemas de Punta del Este (1956).

En el primero de los mencionados, en su sección Metamorfosis del clavel, nos encontramos con el poema octavo titulado Se equivocó la paloma, cuya musicalización, por parte del compositor argentino Carlos Guastavino para canto y piano, se traspasó a la música popular, y fue ampliamente difundida, no solo por cantantes hispanos, sino que fue traducida a otros idiomas.

Rafael Alberti escribe en sus memorias:

A los pocos años de aparecer en Argentina La paloma, dentro de “Entre el clavel y la espada”, se me presentó en mi casa de la calle de las Heras un jovencísimo compositor bonaerense Juan Carlos Guastavino. Me pedía permiso para poner música y canto a cinco poemas de ese libro, entre los que se hallaba “La paloma”. Le dije que sí, asistiendo yo al estreno de la canción con música de cámara como pieza de concierto. Poco después un coro de Santiago del Estero, el de los hermanos Carrillo, lo repitió solo a voces, con gran éxito, pasando en seguida a ser repertorio de la radio. Aquella paloma de mis noches de guerra parisinas había comenzado el vuelo, pero todavía a ras de los tejados argentinos (Alberti, 1987).

Pilar Pérez-Migo Rodríguez, en su tesis doctoral sobre Guastavino nos dice:

Es esta canción la primera obra de Guastavino sobre poesía surrealista, su primera aproximación a la poesía española del 27 y una de sus primeras obras como compositor "profesional", ya plenamente entregado a su obra, en su etapa bonaerense.

Fue escrita en 1941, cuando el compositor contaba 29 años, y el poema de Alberti acababa de ser publicado en Buenos Aires en el libro “Entre el clavel y la espada”.
Fue editada por Ricordi Americana, Buenos Aires, 1941, el mismo año de su composición, y dedicada a María de Pini de Chrestia, amiga de Guastavino.
Posteriormente el propio compositor realizó las siguientes transcripciones de esta obra: Versión para coral "a capella", coro mixto (1950). Ricordi Americana, 1950; versión para dos pianos (1952), dedicada a Elda Carella y Xiomara Audino, que formaban dúo pianístico en los años 50. Ricordi Americana, 1952; versión para piano solo (1952) incluida en la "Suite Argentina". Ricordi Americana, 1953; versión orquestal retirada de catálogo por el compositor (Pérez-Migo, 2004).

Y el mencionado doctor Mateos Miera, en su estudio sobre Rafael Alberti y la música dice:

La canción que mejor ha simbolizado la profunda musicalidad de los versos albertianos es también la más popular y universal de las canciones generadas a partir de textos del poeta, con innumerables intérpretes en todos los idiomas y adaptaciones de toda índole Entre los arreglos más conocidos sobre la partitura de Guastavino se encuentran los del cantautor Sergio Endrigo. Creo muy probable que el estreno en español de la canción se produjera durante un Concierto Homenaje a la Música Argentina, celebrado en Madrid el 27 de mayo de 1964, interpretada por Conchita Badía acompañada al piano por Carlos Manso, concierto del que se conserva una grabación histórica en los archivos de Radio Nacional de España (Mateos Miera, 2009).

El primer cantante que grabó esta musicalización adaptada a la música popular fue el pianista, compositor y cantante cubano Bola de Nieve (Ignacio Jacinto Villa Fernández: Guanabacoa, Cuba, 1911 - Ciudad de México, 1971). En su LP mexicano (sin título específico) de 1955, la canta acompañándose al piano (corte B1), indicando en los créditos “Alberti Guastanini” [sic].

Se dice que Rafael Alberti dijo que “Bola de Nieve es un García Lorca negro”. Aquí podemos escuchar esta versión:

 

 

 
SE EQUIVOCÓ LA PALOMA

 

En 1958 la graba la cantante y actriz mexicana Toña la Negra (Antonia del Carmen Peregrino Álvarez: Veracruz, México, 1912 ​- Ciudad de México, 1982) con la orquesta de Pablo Peregrino. Aquí podemos escucharla en el recopilatorio Lamento cubano de 2004

 


 

Y en Uruguay, en 1959, Ana Raquel Satre (Montevideo, Uruguay, 1925 -  Lanzarote, España, 2014) también graba éste tema en su disco Recital de canto (corte B6).

 

ALBERTI EN ITALIA:

En 1963 Alberti y María Teresa León se establecen en Roma, donde permanecen catorce años de su exilio, hasta su regreso a España en abril de 1977.

 

 

 

 

Al año siguiente, en un recital en Madrid, el 27 de mayo de 1964, Conchita Badía (Concepción Badía Millàs: Barcelona, 1897 - 1975), interpreta el poema de Alberti Se equivocó la paloma por primera vez en España. Se conserva una grabación realizada por Ricard Agustí Montsech (su marido), conservada en el “Fondo Conxita Badía” de la Biblioteca de Catalunya de Barcelona (cinta magnética de bobina abierta B0-10), donde canta dicho tema, con el acompañamiento al piano de Carlos Reinaldo Manso (Buenos Aires, 1928). En 1998, el Departamento de Cultura de la Generalidad de Cataluña y la Biblioteca de Cataluña ha digitalizado esta y otras grabaciones de esta soprano y las han editado en formato CD, con el título “Conxita Badia. Paraules i cançons” (corte 15).


1966-ÁNGEL PARRA:

Ángel Cereceda Parra (Valparaíso, Chile, 1943), recorre Europa en 1961 junto a su madre y su hermana Isabel Parra, lo que les permite formar el célebre dúo de Los Parra y, además, traer la idea de hacer una peña, que sería realidad en 1965 bajo el nombre de “La Peña de los Parra”. En 1966 publica en Chile el LP “Ángel Parra. Volumen II” donde, en el corte B3, canta el tema El soldado, realizado con tres pequeños poemas de la sección “4. Toro en el mar”, también del libro “Entre el clavel y la espada (1939-1940)”. Son los poemas 15. [El soldado soñaba, aquel soldado…], de siete versos; el poema 9. […Y le daré si vuelvo, una toronja…] de cuatro versos; y el poema 18. [Aquel olor a inesperada muerte…] también de cuatro versos, utilizando los versos 6-7 del primer poema: [Pero vino la paz y era un olivo] como estribillo, cantándolos al final de cada estrofa. 

 
EL SOLDADO
 

Utiliza una melodía popular y no menciona la autoría de Rafael Alberti, sino solo las siglas D.R., que significa “Derechos Reservados”, siglas de advertencia por si el autor quiere ejercer los derechos legales que las leyes del derecho de autor le conceden.

El soldado soñaba que el soldado

de tierra adentro pensaba si ganamos
la llevaré a que mire los naranjos,
a que toque el mar que nunca ha visto,
y se le llene el corazón de barcos.
 
Pero vino la paz y era un olivo
de interminable sangre por el campo.

Y si vuelvo le daré una toronja

y una jarra de barro vidriado,
de esas que se parecen a sus pechos
cuando saltan de un árbol a otro árbol.

Pero vino la paz y era un olivo

de interminable sangre por el campo.

Aquel olor a muerte interminable,

a soldados sin nombre y sin familia
dando a los hormigueros de la tierra
quizás el mejor traje de su vida.

Pero vino la paz y era un olivo

de interminable sangre por el campo.

 

GRABACIONES DE ESTA VERSIÓN: 

SOLEDAD BRAVO:
Canto la poesía de mis compañeros, LP (Polydor ‎30.170, 1975). Editado en Venezuela.
Canto la poesía de mis compañeros, LP (Polydor 23 97 074, 1977). Editado en España.
Corte B1.
 
 
 
 
 
 
 

 

1966-HOMENAJE EN LA MUTUALITÉ

El 8 de junio de 1966 se celebró en la sala parisina de la Mutualité, un homenaje al poeta Rafael Alberti en el que intervinieron, asiste a un homenaje que se le ofrece a Rafael Alberti en la Maison de la Mutualité de París, por su regreso a Europa desde el exilo argentino con 61 años (vive en Roma desde el 28 de mayo de 1963). Fue organizado por la actriz francesa Griliquez Eve con ayuda de Françoise Maistre y François Chaumette, y contó con la actuación del guitarrista flamenco Pedro Soler Genaro (Narbonne, Aude, Francia, 1938), y la actriz Tachia Quintanar (Concepción Quintana: Éibar, Guipúzcoa, 1929). Numerosas personas hicieron declaraciones de solidaridad con el poeta, recitando sus versos y cantando su poesía. Entre los asistentes estaban Miguel Ángel Asturias Jean Cassous, Gabriel Celaya, Juan Antonio Gaya nuño y Alfonso Sastre. Los que cantaron poemas de Alberti fueron los siguientes:

 

 

Robert Darame acompañado al piano por el compositor y pianista André Grassi (París, 1911 - Clichy, Francia, 1972), cantó tres poemas de su libro “Marinero en tierra”:

1. La fille qui va à la mer (La niña que va al mar).

 

 
LA FILLE QUI VA À LA MER

 

2. Dis-moi que oui (Dime que sí).

 

 
DIS-MOI QUE OUI

 

3. La mer (La mar).

 
LA MER

 

Félix Esteban Aznar acompañado al piano por Carlos Palacio García cantó dos canciones del libro “La amante” (1925), con música de Carlos Palacio García (Alcoy, Alicante, 1911 - París, Francia, 1997):

1 Aranda del Duero

 
ARANDA DEL DUERO
 

2 Peñaranda del Duero

 
PEÑARANDA DEL DUERO

 

La cantante francesa Monique Morelli (Béthune, Francia, 1923 - París, 1993) acompañada al acordeón por Lino Leonardi cantó Elegie á un poète qu n´a pas eu sa mort (Elegía a un poeta que no tuvo su muerte), poema dedicado a Federico García Lorca del libro “Capital de la gloria” (1938).

 

Francesca Solleville (Périgueux, 1932) cantó con música propia Les Paysans (Los campesinos), poema del libro “Capital de la gloria” (1938).

 

 
LES PAYSANS
 
 

Paco Ibáñez
Gorostidi (Alicante, 1934), cantó tres canciones sobre poemas de Alberti. Paco Ibáñez con 14 años se marcha a Francia para reunirse con su familia (su padre era un exiliado republicano). Instalado en París, se aficiona a la guitarra, comenzando a cantar canciones de Atahualpa Yupanqui y Georges Brassens. Desde 1956 comienza a musicar poemas de poetas españoles (Góngora y García Lorca) que graba en 1964 en su primer disco dedicado a estos poetas.

 

1. Nocturno. Poema del libro “Capital de la gloria” (1938). Lo grabará tres años más tarde en su tercer LP francés “La poésie espagnole de nos jours et de toujours mise en musique et chantée par Paco Ibañez. Les uns par les autres 3” (corte A2).

2. Muelle del reloj. Poema del libro “Entre el clavel y la espada 1939-1940”. Este poema no lo grabó hasta el año 2008, en su CD “Paco Ibáñez canta a los poetas andaluces”, como ya veremos (corte 21). En esta grabación de Radio París titulada “Ecos del homenaje de París a Rafael Alberti” podemos escuchar este tema:

 
MUELLE DEL RELOJ
 

3. Balada del que nunca fue a Granada. Poema del libro “Baladas y canciones del Paraná” (Buenos Aires, 1953). Este tema lo grabo dos años más tarde en su segundo LP francés “La poésie espagnole de nos jours et de toujours mise en musique et chantée par Paco Ibañez. Les uns par les autres 2”, 1968 (corte A3).

 

Además, la actriz Tachia Quintanar leyó el poema “A galopar”, y Paco Ibáñez descubre el poema y comienza a ponerle música. Allí conoce al poeta, al que le unirá una gran amistad que servirá, como veremos, para una futura colaboración en 1992.

 

 

 

Félix Esteban en español y Vicky Messica (Túnez, 1939 - París, 1998) en francés cantaron Chansons del rio Paraná (Canciones del rio Paraná), poema del libro “Baladas y canciones del Paraná” (Buenos Aires, 1953).

Y también Félix Esteban canta con música de Carlos Palacio dos canciones:

Donde me llevas, molino, poema Molino, ¿adónde me lleva tu rueda?, canción 45 de la sección Canciones I del libro “Baladas y canciones del Paraná” (Buenos Aires, 1953). El tema lo incorporará Carlos Palacio como canción cinco con el título Le moulin, en su obra “Chants d´Espagne. Six poèmes de Rafael Alberti” pour chant et piano” (París, Le chant du monde, 1970)

 

 
DONDE ME LLEVAS, MOLINO
 

Flor de mi pueblo Canción 12 de la sección Canciones I del libro “Baladas y canciones del Paraná” (Buenos Aires, 1953). El tema lo incorporará Carlos Palacio como canción segunda, con el título Fleur de mon peuple en su obra “Chants d´Espagne. Six poèmes de Rafael Alberti” pour chant et piano” (París, Le chant du monde, 1970).


CONTINÚA EN:

RAFAEL ALBERTI Y LA MÚSICA. PARTE II (1967-1969):
 

BIBLIOGRAFÍA:

A Galopar: La genèse d'un hymne. Je chantè! Magazine nº 9-10, diciembre 2013.

ALBERTI, Rafael. La arboleda perdida. Segunda parte. Barcelona, Seix barral 1987
DÍAZ-AYALA, Cristóbal. Cuba canta y baila. Enciclopedia discográfica de la música cubana (1925-1960).
DOMÍNGUEZ RODRÍGUEZ, José María. “La música: un puente entre España e Hispanoamérica”, Música, Universidad Complutense de Madrid
GONZÁLEZ LUCINI, Fernando: ...Y la palabra se hizo música. La canción de autor en España (tres volúmenes). Iberautor: Madrid, 2006.
MARTÍN, SANTIGO (2004). «La “paloma” de Rafael Alberti como el eslabón de esperanza en “Metamorfosis de un clavel”». Verba hispanica: anuario del Departamento de la Lengua y Literatura Españolas de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Ljubljana 2004 (12). ISSN 0353-9660, pags. 43-50.
MATEOS MIERA, Eladio: Rafael Alberti y la música. Junta de Andalucía. Consejería de Cultura, Granada: 2009.
PÉREZ-MIGO RODRÍGUEZ, Pilar: Carlos Guastavino. Historia de vida. Análisis de su obra sobre los poetas españoles de la Generación de 27. Tesis doctoral inédita dirigida por D. Ubaldo Martínez Veiga y D. Alfredo Vicent López. Universidad de Sevilla. Departamento de Historia del arte, 2004.

 

DISCOGRAFÍA:

ANA RAQUEL SATRE: Recital de canto, LP (Antar-Telefunken ALP 4001, 1959). Editado en Uruguay.

BOLA DE NIEVE: Bola de nieve, LP (V-MKL-3049, 1955). Editado en México.
CONCHITA BADÍA-PEDRO VALLRIBERA: Canciones Sudamericanas, LP (Vergara-Eurodisc 5.012-I, 1969).
TOÑA LA NEGRA: Lamento cubano, CD (2004). Editado en Cuba.

viernes, 19 de diciembre de 2025

LA REVISTA LITORAL Y EL ÁLBUM MÚSICAL A GÓNGORA

LA LLAMADA GENERACIÓN DEL 27:


La llamada Generación del 27 agrupa a una promoción de poetas nacidos entre finales del XIX (1891) y principios del XX (1905), que tienen una formación similar, y un hecho común que los aglutina: la celebración del tricentenario de Góngora en 1927. Esta conmemoración no fue un mero pretexto, sino una toma de postura estética que reclamaba el culteranismo, con todas las consecuencias que esto conllevaba en su producción artística.

Parece ser que el término generación del 27 comenzó a usarlo el crítico e historiador literario Juan Chabás Martí (Denia, Alicante, 1900 - La Habana, Cuba, 1954) en un artículo de 1944 que pasó desapercibido, y por el filólogo e historiador de la literatura española Ángel Valbuena Prat (Barcelona, 1900 - Madrid, 1977) en 1956, en un artículo titulado “La generación del 27 vista al cabo de 25 años” (Abad Nebot, 2009, 30).

Otros prefieren hablar más que de Generación, de Grupo, y no sólo de poetas, sino de grupo en el que se van a dar cita creadores de diversas disciplinas artísticas e intelectuales (escultores, pintores, músicos, narradores, etc.). También se han barajado otros nombres, como Generación de la República, pues ciertamente la llegada de la República (1931) es un hecho extraordinariamente relevante por aquel entonces. Por otra parte, la mayor parte de estos artistas de un modo u otro mostraron su compromiso ideológico y/o estético con la causa republicana.

 

LA REVISTA LITORAL:


En el verano de 1925, Emilio Prados y Manuel Altolaguirre fundan en Málaga la imprenta Sur. Primero estuvo en la calle Tomás Heredia 24 y luego se trasladó a San Lorenzo, 12. Allí ponen en marcha la revista Litoral. Desde los inicios de la revista, tenían la idea de que Litoral iba a ser una revista multidisciplinar, y que la música, al igual que la poesía y la pintura, iba a formar parte importante de ella. En una carta de Emilio Prados al pintor Manuel Ángeles Ortiz en junio de 1925 para pedirle una colaboración pictórica le dice: “Estamos haciendo aquí en Málaga entre unos amigos una revista maravillosa para cosas del mar, solamente del Mar (poesía, dibujo, música…)” (Neira, 2008, 65). Y posteriormente, en otra carta al librero madrileño León Sánchez Cuesta (que luego sería recordado como “el librero de la Generación del 27”, le comenta: “Ahora estoy atareadísimo con la preparación de una revista, “Litoral”, dedicada al Mar solo y exclusivamente a Él. En ella entrarán poemas musicales, poesías, prosas, dibujos…, pero solo del Mar” (Neira, 2008, 66). Aunque como veremos, la temática “exclusiva” del mar no apareció en ningún número.
 

LITORAL diciembre, 1.926 número 2:

 
En el primer número de la revista, de noviembre 1926, no aparece el tema musical, pero en el segundo número, de diciembre de ese año, aparece una partitura del compositor (y luego militar) Gustavo Durán Martínez (Barcelona, 1906 - Atenas, Grecia, 1969). Son las Seguidillas de la noche de san Juan de Lope de Vega (pp. 12-13) a las que pone música y están fechadas en octubre de 1926, en la playa de las Canteras de Las Palmas de Gran Canarias.

 

 

 
 
 
 
 
 

Es un texto lírico del poeta y dramaturgo del siglo de oro, publicado en el acto primero de la obra Comedia famosa de las flores de don Juan, y rico, y pobre trocados, de 1619. La canción (f. 170v) se puede consultar en el volumen titulado Dozena parte de las Comedias de Lope de Vega Carpio..., Madrid, por la Viuda de Alonso Martin, a costa de Alonso Perez..., 1619 (ff. 165-188r). En la Biblioteca Nacional existe un volumen del mismo (Sig. R-14105).


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  
Nos dice Julio Neira a este respecto: La partitura de la música para las Seguidillas de la noche de San Juan, de Lope de Vega, orquestada por Gustavo Durán, aportaba al mismo tiempo el mundo de los clásicos y el de la música, lo que completaba muy bien la voluntad integradora característica de la nueva literatura (Neira, 2008, 97-98).
 

 

 

 

 

 

 

Esta canción ha sido grabada recientemente por primera vez, por el músico e investigador gallego Samuel Diz (Tuy, Pontevedra, 1986) en un CD llamado “Memoria de la melancolía. Grabado con la guitarra de Lorca” (Poliédrica, 2020), pista 2. Ha sido grabada en la Huerta de San Vicente (Granada) con la guitarra de Federico García Lorca tocada por él y con la voz del tenor Jonatan Alvarado (Mercedes, Buenos Aires, Argentina, 19--)
 

 

 

 

SEGUIDILLAS DE LA NOCHE DE SAN JUAN
 

SEGUIDILLAS DE LA NOCHE DE SAN JUAN

Salen de Valencia

noche de San Juan
mil coches de damas
al fresco del mar.

¡Cómo retumban los remos,

madre, en el agua,
con el fresco viento
de la mañana!

Despertad, señora mía,

despertad,
porque viene el alba
del señor San Juan.

EL ÁLBUM MUSICAL:


Los componentes de esta generación poética quisieron celebrar en 1927 el tercer centenario de la muerte del poeta y dramaturgo español del Siglo de Oro, Luis de Góngora y Argote (Córdoba, 1561 - 1627) con diferentes actos. Uno de ellos sería el editar una serie de cuadernos que contendrían sus obras completas y otros con con colaboraciones artísticas (textos, poemas, dibujos, música, etc.), en su honor. Gerardo Diego fue el presidente de la comisión del centenario que se creó el año anterior, y a Rafael Alberti lo nombraron secretario. Constituían la comisión Salinas, Guillén, Dámaso Alonso y José María de Cossío, entre otros. Se aprobó la edición, por parte de Revista de Occidente, de “seis cuadernos de poesía de Góngora y otros seis de homenaje a Góngora. Entre éstos seis últimos estaba el Álbum musical, que sería el cuaderno número XI, y cuya dirección fue encargada a Ernesto Halffter” (Cisneros Sola, 2009, 550).
 
Con respecto a la participación de los músicos, Gerardo Diego proponía hacer un cuaderno musical en el que los compositores podían participar con cualquier tipo de composición con tal que fuera en homenaje al poeta cordobés. El Álbum musical también podría llevar obras antiguas relacionadas con Góngora. Se invitó a participar a compositores cercanos al círculo de la residencia de estudiantes y a otros conocidos músicos españoles y extranjeros: Oscar Esplá, Manuel de Falla, Ernesto y Rodolfo Halffter, Adolfo Salazar, Ravel, Prokofiev y Honneger. Pero al no llegar las obras a tiempo y el desinterés de otros, la realidad fue que solo los dos primeros enviaron su participación y se desistió de imprimir el Álbum musical con las partituras.

Rafael Alberti nos dice en sus memorias “La arboleda perdida”:

Dos músicos ilustres, Manuel de Falla y Óscar Esplá, habían concluido sus homenajes, con textos de don Luis. Falla: Soneto a Córdoba, para canto y arpa; y Esplá: Epitalamio de las Soledades, para canto y piano. Ni los Halffter ni Adolfo Salazar cumplieron su promesa. De los trabajos de dos músicos extranjeros, Ravel y Prokofiev, que proyectaban adherirse, nunca supimos nada. ¡Qué lástima! (Alberti, 1975, 246).

La colaboración del compositor Oscar Esplá y Triay (Alicante, 1886 - Madrid, 1976) fue la musicalización de un texto de la obra Soledades (Soledad Primera, Parte IV, versos 761-792), al que titula Soledades.

Aquí podemos escuchar la composición en la voz de la soprano asturiana María Zapata y el piano de Aurelio Viribay en una grabación realizada en Borja (Zaragoza) el 26 de octubre de 2024.


 

SOLEDADES

 

SOLEDADES

El lazo de ambos cuellos
entre un lascivo enjambre iba de amores
Himeneo añudando,
mientras invocan su Deidad la alterna
de zagalejas cándidas voz tierna
y de garzones este acento blando.

CORO I

«Ven, Himeneo, ven donde te espera,

con ojos y sin alas, un Cupido
cuyo cabello intonso dulcemente
niega el vello que el vulto ha colorido:
el vello, flores de su Primavera,
y rayos el cabello de su frente.

Niño amó la que adora adolescente,

villana Psiques, Ninfa labradora
de la tostada Ceres. Ésta ahora,
en los inciertos de su edad segunda
crepúsculos, vincule tu coyunda
a su ardiente deseo.
Ven, Himeneo, ven; ven, Himeneo».

CORO II

«Ven, Himeneo, donde entre arreboles

de honesto rosicler, previene el día,
aurora de sus ojos soberanos,
virgen tan bella, que hacer podría
tórrida la Noruega con dos Soles,
y blanca la Etiopia con dos manos.

Claveles del abril, rubíes tempranos,

cuantos engasta el oro del cabello,
cuantas del uno ya y del otro cuello
cadenas la concordia engarza rosas,
de sus mejillas siempre vergonzosas
purpúreo son trofeo.
Ven, Himeneo, ven; ven, Himeneo».
 
En España esta obra no fue estrenada hasta el 23 de abril de 1954 en el salón de actos del Instituto nacional de Previsión (INP) dentro de los recitales del ciclo Cantar y tañer”, por Teresa Berganza (soprano) y Pilar Bayona (piano).
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  

La otra obra que se envió para el Álbum fue la canción para canto y arpa llamado “A Córdoba” (Soneto de Góngora), del compositor andaluz Manuel de Falla y Matheu (Cádiz, 1876 - Alta Gracia, Argentina, 1946).


La participación de Falla en el centenario de Góngora está bastante documentada. Gerardo Diego, que fue el presidente de la comisión del centenario, nos cuenta en su autobiografía:

“También conseguimos la colaboración de Falla. Yo escribí a Falla y le dije: «Mire usted, don Manuel, tenemos una gran ilusión en que usted de alguna manera, como a usted le sea más cómodo o le parezca más oportuno, colabore en el homenaje a Góngora, con alguna canción armonizada, el ideal sería que pusiera música a alguna poesía de Góngora». Entonces intervino también Federico que estaba allí al lado en Granada. Falla, al principio, no pareció que le interesase Góngora o no sabía qué poesía elegir, y Federico le debió de señalar el «Soneto a Córdoba», se lo dedicó a Góngora y en nombre de Góngora a la poesía española que había organizado el homenaje”.

Fundación Gerardo Diego: Autobiografía: 7. El centenario de Góngora.

 

LITORAL octubre, 1.927 números 5, 6, 7:


 
En este número especial (triple número) de octubre de 1927, dedicado al tricentenario de Luis de Góngora, aparece la segunda partitura manuscrita que tuvo la revista (pp. 46-47). Es un esbozo de la partitura de Falla de “A Córdoba” (soneto de Góngora), Lento (con lírica esaltazione), fechada en Granada, 1927 (donde residía Falla).

Para Julio Nerea “El pentagrama del fragmento que envió Falla con la música para el soneto “A Córdoba”, de Góngora, completaba la unión de las artes -la poesía, la pintura y la música-, que fue uno de los signos estéticos de la época” (Neira, 2008, 114).

 

 

 

   

Manuel Altolaguirre, José María Hinojosa y Emilio Prados escriben a Manuel de Falla el 5 de agosto de 1927, diciéndole que están editando un número extraordinario de la revista Litoral dedicado a Góngora, y le piden una colaboración: “veríamos con gran alegría que usted nos enviase unas páginas de música para reproducirlas en dicho número” (Altolaguirre, 2005, 86). Falla les envía los primeros ocho compases de la partitura manuscrita, y en la carta se excusa por no poder mandarla completa, “hasta que no esté publicada por la editorial Oxford University Press (Cisneros Sola, 2009, 562).

 

 

 

Esta indicación del compositor apareció en la hoja final de la revista con una nota que dice: “Por indicación de Don Manuel de Falla hacemos constar que la brevedad de su colaboración en este homenaje sólo depende de la imposibilidad de dar “in extenso” esta obra suya antes de ser publicada por la «Oxford University Press».

 

 



Los dos primeros compases también aparecieron en la portada del primer número del Boletín Musical de Córdoba (marzo de 1928), con una foto del compositor,.
 
 
 
 

 
 
 
 
 

 

SONETO A CÓRDOBA

¡Oh excelso muro, oh torres coronadas

de honor, de majestad, de gallardía!
¡Oh gran río, gran rey de Andalucía,
de arenas nobles, ya que no doradas!

¡Oh fértil llano, oh sierras levantadas,

que privilegia el cielo y dora el día!
¡Oh siempre gloriosa patria mía,
tanto por plumas cuanto por espadas!

Si entre aquellas ruinas y despojos

que enriquece Genil y Dauro baña
tu memoria no fue alimento mío,

Nunca merezcan mis ausentes ojos

ver tu muro, tus torres y tu río,
tu llano y sierra, ¡oh patria, oh flor de España!

 

Archivo Manuel de Falla. Granada. LXXII A2 (1/4)

 

Facsímil Manuscrito Chacón (1628) Tomo I. Poema XLVII.

 

 

VV. AA: Manuel de Falla. Enregistrements historiques, CD (Salamandre, 2018) María Barrientos

 


 

PÁGINAS RELACIONADAS:

CENTENARIO DE LA PUBLICACIÓN DE MARINERO EN TIERRA:


BIBLIOGRAFÍA:

ALBERTI, Rafael. (1975) La arboleda perdida. Memorias. Barcelona, Seix Barral.

ALTOLAGUIRRE, Manuel. (2005) Epistolario. James Valender (ed.). Madrid. Residencia de estudiantes.
CISNEROS SOLA, María Dolores. (2009) «El Soneto a Córdoba de Manuel de Falla: un homenaje a Góngora suscitado por Gerardo Diego y Federico García Lorca». Música y cultura en la Edad de Plata, 1915-1939. María Nagore Ferrer, Leticia Sánchez de Andrés, Elena Torres Clemente (coords). Madrid. Universidad Complutense. Instituto Complutense de Ciencias Musicales ICCMU. 2009. 549-562.
DIEGO, Gerardo: Autobiografía: 7. El centenario de Góngora. Fundación Gerardo Diego. En línea:
GARCÍA-LUENGO MANCHADO, Javier. (2010) «Generación del 27: Pintura, música y poesía». Boletín de arte. Departamento de Historian del Arte. Universidad de Málaga. 30-31. 287-300.
NEIRA Julio. (2008) Manuel Altolaguirre, impresor y editor. Málaga. Universidad.
OTAOLA GONZÁLEZ, Paloma. (2004) «Poetas y músicos en torno a 1927: la inspiración literaria en la obra de Óscar Esplá (1886-1976)». Actas XV Congreso Asociación Internacional de Hispanistas AIH. Vol. III. Beatriz Mariscal, Blanca López de Mariscal (Eds.). Monterrey, México. Fondo de cultura económica.

DISCOGRAFÍA:

JONATAN ALVARADO: Memoria de la melancolía. Grabado con la guitarra de Lorca, CD (Poliédrica, 2020).

VV. AA: Manuel de Falla. Enregistrements historiques, CD (Salamandre, 2018) María Barrientos