lunes, 9 de febrero de 2015

LAS RIMAS DE BECQUER EN LA MÚSICA LÍRICA DEL SIGLO XIX


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PARTE I: 1870-1880.-


Gustavo Adolfo Bécquer (Gustavo Adolfo Domínguez Bastida: Sevilla, 1836) muere en Madrid el 22 de diciembre de 1870, a los 34 años de edad. Al día siguiente, sus amigos escritores Augusto Ferrán y Forniés (Madrid, 1835 - 1880), Narciso Campillo y Correa (Sevilla, 1835 - Madrid 1900), Ramón Rodríguez Correa (La Habana, Cuba, 1835 -Madrid, 1894) y el pintor José María Casado del Alisal (Villada, Palencia, 1830 - Madrid, 1886; que le realiza un dibujo en el lecho de muerte, que aparece en el número 25 de la revista "La Ilustración de Madrid", el día 15 de enero de 1871), se reúnen y fraguan la idea de publicar su obra, para lo que organizan una suscripción pública para recaudar fondos.

La recopilación de los textos becquerianos dispersos y la recogida de fondos para sufragar los gastos se realiza con rapidez: las Obras de Bécquer (Madrid: Fortanet, 1871), en dos tomos, están en la calle en julio de 1871. La edición se agotó  y se edita otra en 1877 (aumentada y corregida) donde Ramón Rodríguez Correa, en una “Nota al lector” dice que “El que murió oscuro y pobre es ya gloria de su patria y admiración de otros países, pues apenas hay lengua culta donde no se hayan traducido sus poesías o su prosa”.

Los estudiosos del poeta manifiestan que la fama de Bécquer nace a partir de la primera edición. Hasta entonces, sus rimas y leyendas, eran conocidas solo dentro del círculo de sus compañeros y amigos íntimos. Estos dos tomos suponen un cambio total en la situación, dando lugar a la “leyenda de Bécquer”, al nacimiento de un mito en la historia de la poesía española. Como han señalado Robert Pageard (Bécquer. Leyenda y realidad. Madrid, Espasa Calpe, 1990); Rafael Montesinos (Bécquer. Biografía e imagen, Barcelona, RM, 1977) y Rica Brown (Bécquer. Barcelona, Aedos, 1963), la ordenación de las rimas como un reflejo de su vida, y el prólogo de Ramón Rodríguez Correa en las primeras ediciones de sus obras, fomentaron esa leyenda: un poeta incomprendido y marginado, que pasa privaciones, enfermo, romántico por excelencia, de elevada espiritualidad y escritura espontánea. Bécquer se convierte en modelo de imitación para otros poetas. 

Sin embargo, este prototipo del romanticismo más tópico (pese a vivir cuando el romanticismo ya se ha extinguido), deviene en poeta fácil, sentimental y anecdótico, pero de una u otra manera, la publicación del libro lleva a Bécquer a la fama en solo diez años. Su público es muy numeroso y la crítica le elogia. y, como nos indica Marta Palenque (ver bibliografía), contribuye a engordar la fama y leyenda de Gustavo Adolfo la popularidad alcanzada por las partituras musicales compuestas para sus poemas en los salones burgueses y aristocráticos del XIX.


Estas páginas pretenden estudiar a estos músicos del siglo XIX que se inspiraron en las rimas de Bécquer para ponerles música. Vamos a dividirla en tres partes, y en esta primera veremos las obras editadas entre 1870 y 1880.




1873


En este año se le pone por primera vez música a la que luego sería la famosa rima LIII, “Las golondrinas”. Fue compuesta por Fermín María Álvarez Mediavilla (Zaragoza, 1833 - Barcelona, 1898), compositor que estudió en Barcelona, a donde se trasladó su familia y posteriormente residió en Cuba. A su vuelta se instaló en Madrid, donde tuvo mucho éxito como autor de canciones. Gracias a su fortuna personal, ayudó a muchos músicos y celebraba conciertos en su propia casa desde 1866 hasta la muerte de su esposa en 1874, año en que clausura sus salones y regresa a Barcelona. Este retrato suyo está tomado de la revista “La ilustración musical hispanoamericana” de 1890.






La partitura la titula ¡No volverán!, Canción de salón. Romanza para barítono o mezzo-soprano con acompañamiento de piano. Está editada en Madrid por el editor Antonio Romero (calle Preciados 1). Está dedicada “al distinguido artista W. L. Hunt” (William Holman Hunt: Londres, Reino Unido, 1827 - 1910). Son siete páginas pautadas más la portada (Biblioteca Nacional. Signatura topográfica: Mp 9/2716).









Se trata de la rima LIII [Volverán las oscuras golondrinas], que no fue publicada por ningún periódico ni revista de la época, en vida del poeta, apareciendo en la primera edición de las rimas (Obras. Madrid, Fortanet, 1871). Utiliza todo el poema, repitiendo dos veces la frase ¡no volverán! al final de la segunda estrofa (verso 8) y tres veces al final de del acuarta estrofa (verso 16), y repitiendo el verso 24 ¡Así no te querrán! cuatro veces al final de la canción.










1874


Este año, Fermín María Álvarez Mediavilla (1833 - 1898) pone música a otra rima, y como veremos, no fue la única rima que le puso música. La titula “¡Fatalidad! Romanza para canto y piano” y se la dedica “A mi amigo el Excmo. Sr. D. Antonio Castell de Pons” (Esparreguera, Barcelona, 1819 - Barcelona, 1888) tenor, abogado, político. Está editada en Madrid por Antonio Romero (calle Preciados 1).









Se trata de la rima LXVI [¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero]. Usa íntegro el poema, repitiendo dos veces “de dónde vengo” (parte del verso 1) y “hecha girones” dos veces (parte del verso 5); dos veces “el camino” (parte del verso 7); “a donde voy” (verso 9); “una piedra” (verso 13); “donde habite” (parte del 15) y “mi tumba” (verso 16).











También este año, el musicólogo Constantin de Sidorowitch, que llegó a España como encargado de negocios de Rusia, siendo nombrado en 1871 Comendador de la orden de Carlos III, y que terminó siendo embajador de Rusia en España entre 1878 y 1880, compone al menos cinco canciones sobre rimas de Bécquer. Este diplomático extranjero compuso una docena de canciones de salón, y fue nombrado profesor honorífico de la Escuela Nacional de Música el 23 de febrero de 1880. 


La primera composición fue “2 melodías para canto sobre poesías de G. A. Bécquer”: Nº 1. No sé lo que he soñado. Nº 2. Sabe.


La primera de estas dos se trata de la rima LXVIII. El título está sacado del primer verso. Está dedicada “A la Srta. Dª Laura de Sartorius y Chacón” (hija de D. Luis José Sartorius y Tapia: Sevilla, 1820 - Madrid, 1871), político español que llegó a ser presidente del Consejo de Ministros de España y Ministro de Gobernación durante el reinado de Isabel II. La signatura de la Biblioteca Nacional es: Mp 8/2743 y la fecha de publicación está tomada del catálogo “La música en el Boletín de la Propiedad Intelectual, 1847-1915” (ver biografía). Son tres páginas pautadas más una de portada. 




La segunda de estas dos melodías la titula “Sabe” y se trata de la rima XVI [Si al mecer las azules campanillas]. También fue editada por Antonio Romero y está dedicada “A la señora doña Helena de Hano y Mac Mahon de Prendergast”(Sevilla, 1837 - Madrid, 1911), dama de la Real Orden de la Reina María Luisa y marquesa consorte de la Victoria de la Tunas.











Conocemos una tercera rima musicada por Sidorowitch que es la titulada: “Tú y yo. Melodía para el canto con acompañamiento de piano y violoncelo”, que se trata de la rima XV [Cendal flotante]. Fue editada por Antonio Romero y la signatura de la Biblioteca Nacional es: Mp 12/2808. Está dedicada “A la señora Doña Elisa de Luxan”, que es la poetisa y dramaturga Elisa Luján y Teruel de García Dana (18-? - 1899), que tradujo en 1877 el ensayo escrito en alemán “De la belleza en la música: ensayo de reforma en la estética musical”.








También sabemos, por un anuncio aparecido en la trasera de una partitura suya, que es el autor también de otras dos canciones más sobre poemas de Bécquer: “Volverán las oscuras golondrinas”, rima  LIII y “Yo soy ardiente, yo soy morena”, rima XI, pero no tenemos ninguna otra referencia sobre ellas.






1875



Es de nuevo Fermín María Álvarez Mediavilla (1833-1898) el que vuelve a Bécquer este año, para componer la canción “¡El último sueño!”. Es una romanza para piano y canto (barítono o mezzo soprano). Fue editada en dos ciudades: en Barcelona por Andrés Vidal y Roger (Calle Ancha 35) y en Madrid por Andrés Vidal Bernareggi, su hijo (Carrera de San Gerónimo 36). Lleva la signatura Mp 7/2716 de la Biblioteca Nacional y está dedicada “A mi amigo y distinguido artista D. José Carbonell”.








Se trata de la rima XLVIII [Como se arranca el hierro de una herida]. Utiliza todo el poema, repitiendo dos veces parte del verso 3 [Que la vida]; parte del verso 8 [que en ella ardía]; los verso 9 y cuatro los versos 10-11. Contiene cinco páginas pautadas y dos portadas.










Este mismo año, es su paisano y amigo Isidoro Hernández (Sevilla, 1840 - 1888), compositor de varias zarzuelas entre las que destacan “Un sevillano en La Habana” (1872), “El lavadero de la Florida” (1881) y “Efectos de la Gran Vía” (1887) y varias canciones, el que edita la colección “Seis nocturnos para piano con poesía recitada ad libitum de Gustavo Bécquer”. Fue editada en Madrid por Antonio Romero, y aunque se trata de música para ser tocada mientras se recitan los poemas y no canciones propiamente dichas, las comentaremos aquí.    







Aunque en la portada pone que son seis nocturnos, en la partitura de la Biblioteca Nacional (13 hojas pautadas y una de portada, con la signatura topográfica: Mp 1/2824) solo aparecen tres (aunque en la portada se numera hasta seis), con éstos títulos y correspondientes rimas:   

1. Un sueño. Rima LXXI [No dormía; vagaba en ese limbo].

2. Insensibilidad. Rima LVI [Hoy como ayer, mañana como hoy].

3. La muger [sic] de piedra. Rima LXXVI [En la imponente nave].





Pero no fue solo este trabajo el único que realizó Isidoro Hernández con relación a Bécquer. Ese mismo año edita “Álbum Bécquer. Melodías para canto con acompañamiento de piano. Poesía de Gustavo Bécquer”. Se edita en Madrid también por Antonio Romero. El álbum consta de ocho canciones (contiene una portada, 36 hojas pautadas, dos hojas con la letra de las ocho rimas musicadas, y una carta del compositor a la persona a la que dedica el álbum: “Al Excmo. Sr. Conde de Morphy”). La portada lleva una litografiada firmada por C. Ruiz y la signatura topográfica es: Mp 9/83. Los títulos de las canciones y las rimas son las siguientes:





1. Yo lo sé. Rima LIX [Yo sé cuál el objeto].
2. Su visión. Rima XLVIII [Como se arranca el hierro de una herida].
3. ¡Éxtasis!; Rima X [Los invisibles átomos del aire].
4. ¡Angustia! Rima LXV [Llegó la noche, y no encontré un asilo].
5. Los ojos verdes; Rima XII [Porque son, niña, tus ojos].
6. ¡Felicidad!; Rima XXV [Cuando en la noche te envuelven].
7. ¡Cuándo!; Rima LXII [Primero es un albor trémulo y vago].
8. ¡Dímelo! Rima XXVIII [Cuando entre la sombra oscura].

Reproduzco aquí por su interés, la carta que aparece al final de las partituras (página 39):


AL EXCMO. SR. CONDE DE MORPHY.

Unido a Gustavo Bécquer por los lazos de una verdadera amistad, habíamos soñado para el porvenir escribir juntos una obra lírico-dramática, de la cual me hablaba, aun con entusiasmo, pocos días antes de morir. Hoy, que ya no existe, he querido realizar de algún modo su deseo, uniendo mis pobres notas a sus inspirados versos; rindiendo así un tributo de admiración a su potente genio, y dedicando un recuerdo cariñoso al amigo que nos ha dejado para siempre.

¿A quién mejor que a mi distinguido amigo el conde de Morphy, artista de corazón y apasionado admirador del talento de Gustavo, pudiera yo haber dedicado este trabajo?

Admítale, pues, como la expresión sincera del verdadero cariño que le profesa su respetuoso amigo y seguro servidor.

Q. B. S. M. (Que beso su mano)

Isidoro Hernández.

El mencionado Conde de Morphy fue Guillermo Morphy y Ferríz de Guzmán (Madrid, 1836 - 1899). Crítico, musicólogo, historiador, pedagogo y compositor. En 1892 ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Además, fue protector de varios músicos de la época. El rey Alfonso XII lo ennoblece con el título de Conde de Morphy.



1877


En esta fecha, el también compositor andaluz Rafael María Cebreros Buendía (o Bueno) (Córdoba, 1851 - Sevilla, 19-?), le pone música a Bécquer. Pianista de prestigio, conferenciante y divulgador de la obra de Beethoven, Cebreros colaboró activamente en la vida cultural sevillana (estudió en el Conservatorio de París pensionado por la Diputación), abrió aquí una academia de música y fue profesor de solfeo y piano en el Ateneo de Sevilla desde 1887. 








La partitura la tituló “Tú y yo: romanza para canto y piano” y se trata de la rima XV [Cendal flotante]. Fue editada en Madrid, y contiene una portada y tres páginas pautadas (Signatura Mp 7//272 de la B.N.). La fecha de publicación está tomada de “La música en el Boletín de la Propiedad Intelectual” (ver bibliografía).










1978


La primera vez que una mujer compone una melodía para una rima de Bécquer es en este año, y fue compuesta por la Condesa de Llorente. Se trata de Lidia Inglis y Stein, hija de Margaret Erskine Inglis (de ascendencia escocesa) y de Juan Isaías Llorente, conde de Llorente. Lidia es una de las encargadas de la educación de las infantas de España en el palacio Real (las hijas de Isabel II). Como amante de la música, compuso una decena de canciones de salón, con letra de famosos poetas de la época,




  

Este año edita “Álbum de melodías con letra (para recitar al piano)”, donde incluye siete poemas: uno de Martínez de la Rosa Berdejo (Granada, 1787 - Madrid, 1862); uno de Eusebio Blasco Soler (Zaragoza, 1844 - Madrid, 1903); uno del Duque de Rivas (Ángel María de Saavedra y Ramírez de Baquedano: Córdoba, 1791 - Madrid, 1865); uno de Bécquer y tres de Antonio Fernández Grilo (Córdoba, 1845 - Madrid, 1906) para ser recitados con siete melodías.

El correspondiente a Bécquer es “Las golondrinas” (rima LIII). Fue editado en Madrid por Nicolás Toledo (Calle de Fuencarral 11 y Desengaño 2) y contiene siete hojas pautadas, siete páginas con las letras de los poemas, y dos portadas (Signatura: Mp 5/2559). Está dedicada “A S. M. la Reina Dª Isabel II”.   


1879



En este año son varios los compositores que le ponen música a Bécquer. Ruperto Chapí Lorente (Villena, Alicante, 1851 - Madrid, 1909), que regresa de París el año anterior, compone un álbum de canciones titulado “6 melodías para canto y piano”, donde le pone música a sendos poemas de José Campo Arana, Miguel Ramos Carrión (dos), E. Blasco, Metastasio y Bécquer. De éste es la número seis, titulada “Allí!!...” 



A este respecto, comenta el musicólogo Enrique Mejías:  




El regreso a Madrid a finales del verano de 1878 vendrá acompañado por el éxito en la siguiente temporada de la versión orquestal de La Corte de Granada y de la muy difundida Polaca de concierto…

Pero el mercado musical madrileño demandaba entonces piezas más livianas y comerciales, así que Chapí se sumaría inmediatamente a la ola salonier de la canción con acompañamiento pianístico, aportando un álbum en 1879 de seis variopintas melodías dedicado a la mismísima Pauline Viardot-García.







Las seis melodías están dedicadas a “A Madame P. Viardot García”. Se trata de Paulina García Sitches, conocida también como Michelle Pauline Viardot García, (París, Francia, 1821 - 1910), que fue una cantante de ópera (mezzosoprano) y compositora francesa, de familia española.



Están editadas en Madrid por Pablo Martín y contiene 32 páginas pautadas más la cubierta. La partitura correspondiente a Bécquer consta de cuatro páginas y se trata de la rima XXXVII [Antes que tú me moriré: escondido/…]. El título está sacado de los versos 17 [allí donde el murmullo de la vida] y 21 [allí donde el sepulcro que se cierra]





El compositor  Francisco García Vilamala (18-? - 1902), autor de zarzuelas como “Pan y toros”, “La huérfana”, “Los enemigos domésticos” o “La trompa de Eustaquio”, de nuevo le pone música a la rima LIII. 











La titula “Las golondrinas. Melodía compuesta sobre la inspirada poesía de Becker [sic]” y se la dedica “A mi querido amigo Andrés Antón”. Fue editada en Madrid por Romero y Marzo (Preciados 1).









También se fijó en Bécquer el músico José Jordá Valor (Alcoy, Alicante, 1839 - 1918), discípulo del fundador de la escuela moderna valenciana de música, Pascual Pérez Gascón y que pasó en Valencia la mayor parte de su vida, siendo organista, profesor de colegio y maestro de coros de teatros. Fue autor de una extensa producción musical para canto y piano,  orquesta y zarzuelas. Aquí mostramos un retrato del compositor realizado al óleo por Fernando Cabrera Cantó (Alcoy, Alicante, 1866 - 1937).








La canción la tituló “Si al mecer las azules campanillas (Se talor agitato dal tormento)”, melodía para canto y piano. La letra está impresa en español y en italiano, correspondiendo la traducción a ese idioma a Vittorio Cantoni. Fue editada en Valencia por Salvador Prosper, con una litografía en la portada firmada por Guy. La partitura está dedicada “A la distinguida artista signorina Adalgisa Gabbi” (Se refiere a la soprano Adalgisa Gabbi: Parma, Emilia-Romaña, Italia, 1857 - Milán, Lombardía, Italia, 1933).

Se trata de la rima XVI [Si al mecer las azules campanillas].




Y para terminar, hablaremos del músico y pianista Juan Bautista Pujol i Riu (Barcelona, 1835 - 1898), que en este año de 1879, le pone música a un poema de Bécquer. Pianista y compositor, inicio sus estudios con Anastasio Horta y Pedro Tintoner. En 1850 (con 15 años) se trasladó a París y estudió en el Conservatorio de París con Laurent. Estuvo 20 años allí realizando conciertos hasta que, en 1870 (con 35 años de edad), regresó a Barcelona, comenzando a impartir lecciones. Creó la escuela pianística catalana (por la Academia Pujol pasaron Isaac Albeniz, Enrique Granados, Frederic Lliurat, Vidiella y Joaquim Malats). En esta foto vemos a Juan Bautista Pujol tocando el piano, pintado por Mariano Fortuny en el cuadro titulado "Fantasía sobre Fausto" (1866).


Es la canción “Desengáñate (Melodía)”. Canción para barítono y piano. Fue editada en Barcelona pero, al carecer de portada, no sabemos ni el editor ni la fecha (sí conocemos el impresor, que fue M. Salvat), aunque la fecha de publicación la podemos conocer consultando el libro “La edición musical española hasta 1936” (ver bibliografía).

Se trata de una partitura de seis páginas, dedicada “A su amigo Juan Cuyás” (Barcelona, 1844 - 1896) cantante de ópera y zarzuela. Se trata de nuevo, de la famosa rima LIII, y el título está sacado del verso 23 [... /como yo te he querido..., desengáñate/…]








BIBLIOGRAFÍA.-


NIEVES IGLESIAS (Dir.). La música en el Boletín de la Propiedad Intelectual, 1847-1915. Madrid, Biblioteca Nacional, 1997.
ALONSO, Celsa. La canción lírica española en el siglo XIX. Madrid, Instituto Complutense de Ciencias Musicales, 1998. ISBN: 84-89457-03-4
CASARES RODICIO, Emilio (Dir. y Coord.). Diccionario de la música española e iberoamericana (10 vols.). Madrid: Sociedad General de Autores y Editores, 1999. ISBN 84-8048-303-2 (Obra completa).
RHODES DRAAYER, Suzanne. Art song composers of Spain: an encyclopedia. Lanham, Maryland (EE.UU.), Scarecrow Press, 2009. ISBN: 13: 9-78-0-8108-6362-0
PÉREZ GUTIERREZ, Mariano. Diccionario de la música y los músicos. Volumen 3. Madrid, AKAL, 1985. ISBN 9-78-84-7090-138-6.
PALENQUE, Marta. Fama y fortuna de Gustavo Adolfo Bécquer. Bulletin Hispanique, 2009, n. 111-1, p. 165-193. 
MEJÍAS GARCÍA, Enrique. Más allá de la revoltosa: la obra no escénica de Ruperto Chapí. Scherzo. Revista de música, Enero 2009, Año XXIV, n. 237, p. 118-122.

1 comentario:

  1. Estimado Jose, tu articulo me ayudo a mi colega Miguel Angel Arqued y a mi con un estudio sobre las canciones de Becquer musicalizados en el siglo xix. Gracias por tu previo escrito sobre el acto; he citado este articulo de blog en mi bibliografia; te lo quiero hacer llegar. Gracias por este blog! Un cordial saludo ahora desde NYC, Anna Tonna

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