jueves, 20 de enero de 2011

LUÍS ROSALES: EL OTRO CENTENARIO DE 2010

1910-2010: CENTENARIO DE LUÍS ROSALES.-

Este artículo se publicó resumido en la revista "Aldaba" Nº 12 de mayo 2010




El día 31 de mayo de 2010 se conmemoró el centenario del nacimiento del poeta granadino Luis Rosales (Luis Rosales Camacho: Granada, 1910 - Madrid, 1992), conmemoración que ha quedado ocultada por coincidir con la del también poeta Miguel Hernández, que se conmemoró en noviembre de ese mismo año. Pocos son los cantantes y compositores que se hayan preocupado por difundir su poesía, quizá debido a motivos ideológicos, ya que su postura política no estaba en consonancia con la época en la que proliferaron los cantautores (escritor católico que militó durante la guerra civil en Falange Española). 

Vamos a reproducir parte de una presentación que realizó para un congreso discográfico, donde podemos ver su pensamiento acerca de la música y de los discos:
    


DISCURSO DE LA MÚSICA POR LAS BUENAS. -

Si eres aficionado a la música y tienes una buena colección de discos, la paz será contigo. Te podrás relajar de cuando en cuando, y hasta quizás consigas ordenar tu vida igual que un firmamento en donde cada astro, y cada hora, están siempre en su órbita. Si eres coleccionista, cada nueva audición no será una alegría desvalida, y, desde luego, irrecuperable, será más bien un mundo, una totalidad. Tendrás el gozo más trabado, y vivirás de una manera más concertada y más unánime, ya que lo vivo es lo junto. En la juntura con el prójimo están nuestras raíces, y en una buena colección de discos tienes el mundo en la mano. Basta elegir un disco para viajar a donde quieras. Puedes viajar a las estrellas más lejanas o a los países más cercanos, pero el viaje interminable será viajar dentro de ti.


Si eres aficionado a la música te habrás ennoblecido. Por ejemplo, me gustaría deciros que una colección de discos es algo así como un harén. Ahora bien, es un harén inmejorable, es decir, es un harén de placeres y no de mujeres. Mujeres basta una: esa que llega a ser la escultura de música en el tiempo, que dijo, inmejorablemente, Gerardo Diego. No hay que hacer colección de mujeres, sino de discos. Parece más hacedero. Un disco es como un marco, donde el cuadro enmarcado no se ve, porque cambia continuamente. Pero el marco, sujeta, el marco siempre es el mismo, ya que la música representa esa instancia vital en donde la esperanza, al materializarse, se convierte en placer, y el placer, al idealizarse, se vuelve a convertir en esperanza. Podría decirse, y lo decimos, que la música es el eterno retorno de lo vivo cercano, igual que la poesía es el retorno eterno de lo vivo lejano. “Se canta lo que se pierde”, decía Antonio Machado. Pues bien, la música encarna más que expresa. Es idealismo puro y no ideismo, ya que también en esto se parecen la música y la amada: en que, al verlas desnudas, no las vemos, inventamos su forma. Hay que mirarlas con tal entrega, y de tal modo, que estemos siempre viéndolas nacer. El cuerpo de la música es su entrega a nosotros. No tiene cuerpo propio. Ella es la eterna virgen, y ella es, al mismo tiempo, la eternamente poseída. Escucharla es crearla.

Pero también hay otro aspecto que me parece de interés señalar. A quien colecciona abanicos, puñales, máscaras o mandrágoras, se le puede llamar coleccionista, pero nunca he oído decir “coleccionista de discos”, del mismo modo que a quien tiene una buena biblioteca nadie le llama “coleccionista de libros”. Sería un error y, además, un insulto. El gusto por los libros, o por los discos, no se parece a la afición del coleccionista, sino al amor del amante. La colección de sellos no modifica nuestro modo de ser, la colección de discos nos mejora y nos enriquece; la escuchas con el alma variada. Desde este punto de vista es preciso añadir que la complacencia que has sentido al oírla, se convierte en tu hechura. Veamos en qué sentido.

Por lo pronto, tener una colección de discos es una de tus más señaladas características personales: es tener puestos al día tu corazón, tu historia y tu carnet de identidad. La colección no se ha hecho sola, ni se hizo de la noche a la mañana: la has ido haciendo poco a poco, y la hiciste tú mismo aprendiendo a elegir o, dicho de otro modo: aprendiendo a elegirte. En ella están representados tus errores, tus aciertos, y algo más vivo aun: tus arrepentimientos. Los unos y los otros, los otros y los unos, son igualmente tuyos: son tu historia vivida. En cada día y en cada hora del proceso vital fuiste un hombre distinto y fuiste el mismo. ¿En dónde puedes encontrar todos los rostros que has tenido, y se fueron quedando, pisoteados, en el camino del vivir? ¿En dónde puedes encontrar, también, la identidad que los aunaba? Pues bien, tu colección de discos, como tu colección de libros, son el espejo en donde ves tu historia, en donde sigues viendo aún todos los rostros que has tenido.

En este aspecto, la colección se ha convertido en tu estatua de sal, pero el hombre que tu pretendes ser has de elegirlo cada día. No te engañes creyendo que ya lo has conseguido. No se consigue nunca: ser el hombre que quieres ser es un don de la libertad. Tienes que repetírtelo a ti mismo, pues al tomar cualquier decisión, hasta la más pequeña, no eliges solamente lo que quieres hacer, también te eliges a ti mismo: tanto al hombre que eres como al que vas a ser. Tu colección de discos es tu inventario personal. Representa la música que has vivido, has oído y has elegido todo a lo largo del vivir. Constituye la historia de tu experiencia artística, y de tu propia revelación ante ti mismo. En cierto modo es tu carnet de identidad espiritual.

          
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Esta es una de las razones que favorecen el mercado del disco que hoy se ha llegado a convertir en el Mercado Común del Mundo. No existe otro de mayor amplitud, ni de mayor universalidad. Al volver la mirada en torno suyo el hombre ha descubierto, con estupor, que se ha quedado solo de repente, que se ha quedado vacío lo mismo que las calles se quedaron desiertas. Para llenar este vacío, que ya es mayor que nosotros mismos, hay que volver al Paraíso. Hay que inventar de nuevo el Paraíso. Pues bien, asambleístas, el nuevo Paraíso se encuentra en vuestras manos. Tenéis que hacerlo dignamente, y que responda a la esperanza que todo el mundo ha puesto en él. Para los jóvenes, el disco es un estimulante, y para los adultos un tratado de paz. En un caso y en otro, es lo que todos necesitan. En fin, con más o menos fervor, y/o más o menos inclinación, los hombres de nuestro tiempo sólo tienen una comunidad que los abarca a todos: están unidos en la música y viven a la sombra del nuevo Paraíso.

Vamos a hacer un estudio de estas canciones, basándonos en sus “Obras completas. Volumen 1. Poesía” (Madrid: Trotta, 1996). ISBN: 84-8164-113-8


LOS QUE LE CANTARON A LUÍS ROSALES.-


El primero en grabar algo suyo fue el cantante y folclorista español Ismael (Ismael Peña Poza: Torreadrada, Segovia, 1936), que realiza en 1976 un disco llamado “Navidad Viva”, en colaboración con el poeta, que recita algunos poemas. Son todos de su libro “Retablo sacro del nacimiento del Señor” (Madrid: Escorial, 1940). 


En el disco colaboran los siguientes músicos:

Eduardo Medina (bajo); Martín Carretero (guitarra acústica); Miguel Iniesta (guitarra acústica); Julio Magro (percusión); Juan Sanabras Bagaria (violín primero); Gregorio Álvarez (violín segundo); Jorge Dorrego Robledo (viola); Elías Arizcuren Ezcurra (cello); José Oliver (flauta en “do”, pícolo y flauta en “sol”); Agustín Serrano (clavecín y arreglos). Y la colaboración especial de Alejandro Masso (cuarteto de cromornos y de flautas dulces). Los temas son los siguientes:

A1. La bendición de María (cantan: Ismael y “La banda del mirlitón”; Recita: Luis Rosales). Poema 17; p. 228-229 OC.
A2. Canción del hombre que lloraba por aprender a rezar (Cantan: Ismael y “La banda del mirlitón”). Poema 26; p. 234-234 OC.
A2. De cómo entró por la ventana el primer rayo de sol. (Recita: Luis Rosales). Poema 12: p. 225 OC.
A3. Nana… (canta: María José Alonso. Coro: “La banda del mirlitón”). Poema 5; p. 220-221 OC.
A4. Canción de la nieve que unifica al mundo. (Recita: Luis Rosales). Poema 36; p. 241 OC.
A4. De cómo el hombre que se pierde, llega siempre a Belén. (Canta: Ismael). Poema 23; p. 232 OC.
A5. De cómo se juntaron para llorar los ángeles y los pastores. (Canta: Ismael. Coro: “La banda del mirlitón”). Poema 21 [De cómo y por qué…]; p. 231 OC.
A5. Canción de la nieve que nunca pone el pie en el suelo. (Recita: Luis Rosales). Poema 7; p 222 OC.


B1. Canción de llamamiento a los pastores. (Canta: Ismael; Recita: Luis Rosales). Poema 14 [Canciones del llamamiento…]; p. 226-227 OC.
B2. De cuán graciosa y apacible era la belleza de Nuestra Señora. (Cantan: Ismael, María José Alonso y “La banda del mirlitón”). Poema 9; p. 222-223 OC.
B2. Villancico y canción de la divina pobreza. (Recita: Luis Rosales). Poema 10; p. 223-224 OC.
B3. Del pastor ciego que abrió los ojos a nueva vida. (Recita: Luis Rosales). Poema 16; p. 227-228 OC.
B3. Donde se da debida cuenta de un resplandor que allí había. (Canta: Ismael. Coro: “La banda del mirlitón”). Poema 15: p. 227 OC.
B4. Diálogo entre Dios Padre y el ángel de la guarda del Niño, que regresaba de Belén (Recita: Luis Rosales). Poema 37; p. 242 OC.
B5. Callar. (Cantan: Ismael y “La banda del mirlitón”; Recita: Luis Rosales). Poema 2; p. 218 OC.



En el disco, hay un texto que nos dice:

Un dio, LUIS ROSALES, oyéndome cantar a otros poetas, dijo: -“ISMAEL NO SE SIRVE DE LA POESIA, SINO QUE LA SIRVE”-. Desde aquel momento, ansiaba poner mi música y mi voz al servicio de la poesía de Luis ROSALES. He aquí que la ocasión ha llegado.
Yo no soy quien, para enjuiciar la obra de este poeta, pero sí puedo decir hasta qué punto el cromatismo de sus palabras hasta ser verso y los versos trenzando poemas -cromatismo goteado sobre la nieve blanca y pura unas veces y sombría otras de su RETABLO SACRO DEL NACIMIENTO DEL SEÑOR-, dejaron una huella como de pisadas o de alas, no lo sé bien, en el agitado nevar de los días.
Leyendo sus poemas, me parecía escuchar ecos de otros siglos y afilaba mi oído en la rueda de pedernal del tiempo que giraba hacia atrás. Otras veces, su lectura me precipitaba brutalmente contra el plomo que hiere o contra el panel marchante de un periódico cualquiera con las noticias de siempre: guerras, muertes, atentados..., como ese Niño recién nacido y “mortaleciéndose”.
Poco a poco, la música fue surgiendo solitaria, a veces, con olor a mugre de oveja y a pastor; con alegría o con dolor; humilde o engalanada, y, a veces, como una masa que se va agrandando hasta crear mundos.
Todos los que hemos intervenido en este disco, nos reunimos alrededor de Luis ROSALES para compartir la alegría de colocar y mover las figuras de este “Nacimiento”: La Virgen cantando una Nana..., El primer rayo de sol..., El pastor ciego..., Los ángeles y los pastores llorando..., La nieve loca llamando..., La divina pobreza... y así todos juntos, cada uno en su puesto, hemos dicho y cantando la palabra y la música de una noche que, por estar llena de ojos abiertos, “es una Noche que no la debemos dormir”.





Y ya no es hasta los años 90, que se graba un poema musicado de este poeta granadino. 

En 1991, el compositor Ángel Barja Iglesias (Terroso, Vilardevós, Orense, 1938 - León, 1987), le pone música al poema “Nana” y lo graba en el CD de la “Coral Valderense Coyantina”, editado por Radio Nacional de España, titulado: “La señora luna. Canciones de Ángel Barja” (corte 9). Como ya hemos indicado, es el poema 5 de su libro “Retablo de navidad” de 1940 (p. 220-221 OC.).





En 1992, que el cantante andaluz Emilio José (José Emilio López Delgado: Fernán Núñez, Córdoba, 1950), en su álbum llamado “Poetas andaluces”, graba otra versión de la “Nana…” (corte B6).


  











Y ya en este siglo, y en cante flamenco, el también granadino Alfredo Arrebola Sánchez (Villanueva Mesía, Granada, 1935), con la guitarra de Vicente “el granaino”, también graba otra versión de las nanas (corte 3), con el título “Luz caminante”, en su CD “El flamenco y los poetas de Granada” de 2002.





Un CD editado en 2003 que pasa prácticamente inadvertido es el titulado “Poesía necesaria”, que fue editado por la Diputación de Valladolid dentro del “IV Congreso Internacional de la Lengua. Valladolid  2003”. 

Carlos Montero (Juan Carlos Zamboni: Buenos Aires, Argentina, 1938 – Madrid, 2016), interpreta en él un poema de Rosales: “Autobiografía”, que es el poema 1, de igual nombre, de la “Primera Parte. Juntos los dos en mi memoria sola”, de su libro “Rimas” (p. 247 OC).






Cuatro años más tarde, en 2007, aparece un CD titulado “Nanas para un niño recién nacido”, conjunto de poesías en forma de nanas que, con música de Santiago Gómez Valverde (Leganés, Madrid, 1957), distintos cantantes interpretan a varios poetas. Entre ellos, una de Luís Rosales interpretada por la cantante sevillana Isabel Montero (su famosa Nana).





 

También en 2007 se edita un CD llamado “Así canta muestra tierra en navidad”, editado por Cajasol Obra social, donde se graban dos poemas de Rosales:

Una es “Canción de la divina pobreza” (corte 4) cantado por Ismael Jordi (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1973), y con música del pianista flamenco José Zarzana (Jerez, 1972). Se trata del poema 10 “Villancico y canción de la divina pobreza” de su libro “Retablo de navidad” (p. 223-224 OC).

La otra es “Duérmete, niño mío” (corte 10), sus famosas nanas, con música de David A. Berenguer y cantado por Ismael Jordi y por Ruth Rosi.







En 2008 se edita el libro “Música y poesía para niños” (León: Everest, 2008), donde aparecen composiciones para niños de Ángel Barja, entre ellas, su “Nana”, con la partitura. 













Y Vicente Monera interpretando el poema “Recordando un temblor” en la red. Es el poema 19, del mismo título, de la “Primera Parte. Juntos los dos en mi memoria sola”, de su libro “Rimas” (p. 257 OC).


RECORDANDO UN TEMBLOR






En 2016 se edita el CD “La palabra y el tiempo III”, donde de nuevo el compositor Santiago Gómez Valverde les pone música a poemas de diferentes poetas, cantados por conocidos músicos.

Allí encontramos, en el corte 7, al cantante (y hoy en día profesor) Patxi Andión (Francisco José Andión González: Madrid, 1947) interpretando el poema de Luis Rosales “¡Para toda la vida, no!” (corte 7), poema fechado el 22 de agosto de 1977, de la sección “II. Mi esperanza te ha hecho tal como eres cada día” (verso de Leopoldo Panero), del libro “Diario de una resurrección”, de 1978 (p. 531 OC).



MÚSICA VOCAL Y CORAL. -



Y ya para concluir, y en relación a la música vocal, el sacerdote, compositor y organista español Juan Alfonso García García (Los Santos de Maimona, Badajoz, 1935 - Granada, 2015), les puso música a cuatro poemas suyos del “Retablo sacro del nacimiento del Señor”:
  
1. “Canción de la divina pobreza” (1966). Poema 10; p. 223-224 OC.
2. “Villancico de la falta de fe” (1976). Poema 32; p. 238 -239 OC.
3. “Como nace el alba” (1976). Poema 9: “De cuan graciosa y apacible era la belleza de la Virgen Nuestra Señora”; p. 222-223 OC.
4. “La estrella de belén” (1977). Poema 17: “La bendición de María”; p. 228-229 OC.



Antón García Abril (Teruel, 1933), que en colaboración con siete poetas contemporáneos compone la pieza “Canciones de Valdemosa” (1976). Luís Rosales colabora con “A Federico Chopin que a veces llora por nosotros”.  






Y en 1992, el compositor coral Juan Alfonso García edita en Granada “Ocho lieder para canto y piano”, con poemas de Antonio Machado; Juan Ramón Jiménez; Federico García Lorca, Gerardo Rosales, Rafael Guillén, Juan Gutiérrez Padial y Luis Rosales, del que pone música al poema “Aprendiendo a ser hombre” (cuarto tema). Es la parte II del poema “66. Aprendizaje” de la “Segunda parte. La palabra del alma es la memoria” del libro “Rimas” (p. 293 OC I).

Como el náufrago metódico que contase las olas
que faltan para morir,
y las contase, y las volviese a contar, para evitar
errores, hasta la última,
hasta aquella que tiene la estatura de un niño
y le besa y le cubre la frente,
así he vivido yo con una vaga prudencia de
caballo de cartón en el baño,
sabiendo que jamás me he equivocado en nada,
sino en las cosas que yo más quería.


DISCOGRAFÍA:

ISMAEL: Navidad viva, LP (RCA, 1976).
EMILIO JOSÉ: Poetas andaluces, LP (Perfil, 1992).
VV.CC.: Poesía necesaria, CD (Diputación de Valladolid, 2003).
VV.CC.: Nana para un niño recién soñado, CD (Ex Libris, 2007).    
VV.CC.: Así canta muestra tierra en navidad, CD (Cajasol, 2007)
ALFREDO ARREBOLA: El flamenco y los poetas de Granada, CD (Big Bang, 2002).
ANTÓN GARCÍA ABRIL: Integral de la obra para canto y piano. María Orán-Chiky Martín. 5CD (EMI-ODEON, 1998).   
VV.CC.: La palabra y el tiempo III, CD (El pescador de estrellas, 2016).

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