domingo, 16 de enero de 2011

EL EXILIO MUSICAL DE MIGUEL HERNÁNDEZ EN EUROPA


CANTANDO me defiendo
y defiendo mi pueblo
cuando en mi pueblo imprimen
su herradura de pólvora y estruendo
los bárbaros. 

Las primeras grabaciones de poemas cantados de Miguel Hernández no se realizan en España. Fue un nutrido grupo de jóvenes artistas que se fueron por un motivo u otro fuera del país (sobre todo a Francia y a Alemania), para abrirse camino en el mundo de la canción, buscando un respiro a la asfixiante vida cultural de los últimos años del franquismo, o por la imposibilidad de grabar las canciones que querían por causa de la censura del régimen. Muchos de estos cantantes (Paco Ibáñez, Ismael, Francisco Curto, Bernardo Fuster, Pedro Ávila, José Pérez, Joan Esteller, José Suarez, Amancio Prada, Elisa Serna), se inspiraron, entre otros poetas, en los poemas de Miguel Hernández para exponer su lucha contra la dictadura y expresar la nueva visión que tenían de la expresión musical.



PACO IBÁÑEZ.-



MOSHE NAIM. PARÍS, 1967
Nace en 1934, y con solo 14 años se marcha a Francia para reunirse con su familia (su padre era un exiliado republicano). Instalado en París, se aficiona a la guitara, comenzando a cantar canciones de Atahualpa Yupanqui y Georges Brassens. Desde 1956 comienza a musicar poemas de poetas españoles (Góngora y García Lorca), y graba su primer disco dedicado a estos poetas en 1964. Tres años más tarde, 1967, graba su segundo LP “La poésie espagnole de nos jours et de toujours mise en musique et chantée par Paco Ibañez vue et peinte par Ortega. Les uns par les autres 2”. 
 
En él cantaba poemas de Alberti, Celaya, Otero, Góngora, Quevedo, y de Miguel Hernández graba, en el segundo corte de la cara A, “Andaluces de Jaén” (“Aceituneros”; Viento de Pueblo). Paco Ibáñez usa los versos 1-12 y 33-44 (seis de las doce estrofas que lo componen). En la grabación cuenta con la colaboración al contrabajo de Françoise Rabbath y en la carpeta aparecen composiciones del pintor José Ortega (afincado en París por aquel entonces), y fue producido por el mecenas de la cultura parisina Moshe Naim. El disco fue presentado en la televisión francesa en el famoso mayo del 68. 



Grabados de José Ortega para “Andaluces de Jaén”.



En este mismo año 1968, se edita el disco en España y se produce el primer concierto de Paco Ibáñez en este país (Manresa, primera trovada de la canço de testimoni), y llega a grabar para Televisión Española “Andaluces de Jaén”. En diciembre celebra un concierto en el Teatro de la Comedia de Madrid (algunas poetas no los pudo interpretar por causa de la censura). Con respecto a esta intervención en TVE, José Ramón Pardo, nos clarifica bastante como fue esa grabación:

 …también (compran los derechos de edición) del que será segundo disco de Paco Ibáñez entre nosotros, muy superior al primero porque está consagrado a poetas combativos, alguno de ellos todavía vivos y mal vistos por el régimen imperante. Así llegan al público español poemas de Alberti, Blas de Otero, León Felipe, Gabriel Celaya o MIGUEL HERNANDEZ.Y si el director artístico consigue contratos como ésos, el jefe de promoción no se le anda a la zaga.

Y logra que Paco Ibáñez cante en Televisión Española y en el programa estelar. Será su primera y última presencia en España en casi ocho años. Un directivo de Prado del Rey de la época sabe que hay un cantante español que triunfa en Francia cantando a los poetas nacionales. Y piensa que no se debe repetir el error de que sea Francia quien descubra a nuestros cantantes, como sucedió con Luís Mariano y Gloria Lasso tan solo unos años antes. Así que decide traer a ese descubrimiento a “Gran Parada” y así apuntarse el éxito del hallazgo.

Hay que imaginarse ahora lo que sería la cara de aquel directivo cuando Paco Ibáñez empezó a desgranar en la pequeña pantalla: “Andaluces de Jaén, aceituneros altivos, decidme en el alma quién, quién levantó esos olivos. No los levantó la nada, ni el dinero ni el señor.”Paco Ibáñez no regresó a TVE en vida de Franco y tampoco es que lo haya hecho con asiduidad tras el cambio político, pero aquello fue uno de esos “goles” que hacen época y deberían figurar junto al de Marcelino o Zarra. (1).

SONOPLAY. MADRID, 1968

La editora Sonoplay edita en 1968 un single con un poema de Quevedo (Don Dinero) y el “Andaluces de Jaén”. En la contraportada del single se puede leer:


Hoy día, cuando la poesía se ha convertido en algo enteramente minoritario, cuando la gente no tiene tiempo más que para echar una rápida ojeada a los diarios y a leer someramente lo que pasa por el mundo, la labor de Paco Ibáñez dando vida a los mejores poetas españoles por medio de su voz y su guitarra, es cultural y musicalmente una de las más loables que se pueden llevar a cabo. Paco Ibáñez crea de nuevo la poesía, infundiéndola un aliento vital, que la hace llegar directamente hasta la más honda entraña del pueblo. Paco Ibáñez tiene una misión que llevar a cabo en España, una misión en la que discos SONOPLAY colabora muy gustosamente, dando a conocer su obra.


Paco Ibáñez en la sala Olympia de París en 1969 
 donde cantó “Andaluces de Jaén"

En mayo de 1969, primer aniversario del movimiento estudiantil francés, realiza un concierto en el patio de La Sorbona, anunciado como “Paco Ibáñez, la voz libre de España”, y también fue en este año, su famoso recital en la sala Olympia de París, recital recogido en un doble álbum (Paco Ibáñez a l’olympia. Moshe Naim. París: 1969). Un concierto de dos horas de duración, cantado totalmente en español, y con un público mayoritariamente francés, volcado con la poesía española. Allí suena de nuevo el “Andalous de Jaen”, (de “Yaen”, rectifica él, pronunciando el nombre de la ciudad andaluza como lo pronuncian los franceses).
El disco se edita por Sonoplay en esa fecha, pero con alguna censura de los grabados de Ortega. Se reedita en 1982 y 1984. Victorino del Pozo, comenta en 1997, en una edición de un “Single” en CD de este poema:

Y si los s poetas cuando escriben, profetizan sentimientos y situaciones que se repiten y prolongan a lo largo de la historia, Paco Ibáñez, al poner música a esas palabras proféticas, lo que hizo fue amplificar su eco, acentuar sus valores culturales, radicales y populares. Por eso, al escuchar hoy “Andaluces de Jaén” es como si Miguel Hernández lo acabara de escribir y lo hubiera mandado a la comisión de agricultura de la Comunidad Europea en Bruselas. Poe eso, al oírselo cantar de nuevo hoy a Paco Ibáñez, parece como si los aceituneros actuales que protestan porque siguen maltratando su trabajo y su futuro, hubieran encontrado un aliado eficaz en la voz.    


SERGIO LIBEROVICI.-

Nace en Turín, Italia, en 1930 (y en esta misma ciudad fallece en 1991). Musicólogo, estudiante de pedagogía y educación musical, fue autor de varias óperas, danzas, canciones, guiones radiofónicos y libros de cancionero. Junto con Emilio Jona, Fausto Amodei, Giorgio De María, Margot Galante y Michele Strainero crea en 1958 el grupo musical "Cantacronache", cuya creación marcó el nacimiento del movimiento de la “Nueva canción popular italiana”. Fue de los primeros grupos en recurrir a letras que abordaban temas sociales y políticos, recogidas en toda Europa y tuvo gran popularidad entre los movimientos izquierdistas de Italia. Investigaron en el medio rural la transmisión por vía oral de cantos populares, adaptándolos a la situación social del momento. 

En 1967 graba el disco “Ogni giorno, tutti i giorni (Cada día, todos los días) - 13 canzoni di Sergio Liberovici” (I dischi del sole DS 134/36/CL) donde, en el corte A2, le pone música en italiano, al poema “Ante la vida”. La portada del disco contiene dibujos alusivos a cada canción. Esta es la que corresponde al poema de Hernandez. 









JOAN & JOSÉ.-


Joan Esteller (Alcanar, Tarragona) y José Suarez (Cedeira, La Coruña), forman en Alemania el grupo Joan & José. Graban un primer LP titulado “Wir werden siegen; Guanyarem; Ganaremos” (Pläne, 1967), con textos propios y poemas del poeta catalán Salvador Espriu. Su siguiente disco “Streik! ¡A la calle! Qui a dit que l’espagne est norte?” (Pläne, 1969): interpretan canciones de la guerra civil española perteneciente al cancionero “Colección de canciones de lucha”; las populares armonizadas por Federico García Lorca con la letra de la guerra; canciones de Chicho Sánchez Ferlosio y de “Cantos de la Nueva Resistencia Española” (el famoso Cancionero de Eunadi), que en el disco aparecen como canciones anónimas; canciones propias y poemas musicados de Antonio Aparicio, Victoriano Crémer, Rafael Alberti y Miguel Hernández. De este último en el corte A6 nos ofrecen “Viento del pueblo”, la primera versión completa grabada hasta el momento del poema “Vientos del pueblo me llevan”.

De él nos dicen en la contraportada del disco, con textos en alemán, español y francés:





JOAN ESTELLER CANTANDO EN SU EXILIO DE ALEMANIA.
En esta relación [de canciones] se puede nombrar también el poema “Viento del pueblo”. Su autor, Miguel Hernández, fue pastor de cabras y campesino antes de ser conocido mundialmente a través de sus poemas. También él luchó al lado de la república y murió a los 32 años de edad en la cárcel de Alicante. La enumeración y caracterización de todos los pueblos de España nos muestra, no solamente la compenetración de Hernández con el pueblo al cual él pertenece, sino también, y con mucho más vigor, la fuerza del pueblo mismo en la lucha contra el fascismo.







         















ISMAEL.-


Ismael Peña Poza nace en Torreandrada (Segovia) en 1936. En Madrid realiza estudios universitarios, y en 1960 se traslada a París para proseguir sus estudios. Graba su primer disco Chansons du people, chansons du roy, (Riviera. París: 1966), con canciones tradicionales españolas. Luego vendrían Florilegie d’Espagne, Je pleure et puis je dance (Rivera, 1967) y Aprés le silence (Riviera, 1967).

En 1969, de regreso a España, graba el álbum Ismael en España (editado por Penélope discos y distribuido por Movieplay), producido y realizado por Alfonso Agulló y con arreglos y dirección de Rafael Ferro. Contenía poemas de Alberti, Neruda, Celaya, Manuel Alcántara, Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas, José García Nieto, Miguel de Unamuno, Gerardo Diego y Miguel Hernández, musicados en Francia por Ismael. Él mismo nos dice en una entrevista:

Al final del verano, en octubre del 69 me vine aquí…y grabé mi primer disco (en España) que se llamó “Ismael en España”…con canciones que yo tenía ya hacía tiempo, porque yo cantaba a Machado, lo había cantado en Colliure, y en la Sorbona. Cantaba a Gerardo Diego... Y todas esas canciones las recopilé y compuse este disco. (2)

Del poeta alicantino, en el corte B 5, canta “Vientos del pueblo me llevan”. Utiliza en esta versión los versos 1-18, 53-60 y 65-71 (omitiendo, al ser grabado en España, los versos más comprometidos y combatientes del poema (¿Quién habló d echar un yugo / sobre el cuello de esta raza? Vs.19-20), y todas las menciones que hace de las regiones de España, alabando la lucha contra los militares sublevados. En 1970 hace una gira por España (Teatro María Guerrero y Lara de Madrid, cantando las canciones de este álbum).


PEDRO ÁVILA.-

LE CHANT DU MONDE. PARIS, 1970


Su verdadero nombre es Pedro Aguirre. Graba en 1970 en París el LP “Espagne. El hombre nuevo cantando” (Le Chant du monde, Le nouveau chansonnier international) en el que pone música (una música muy solemne y poco acertada), a poemas de Rafael Alberti, Blas de Otero, Ángel González y Miguel Hernández, con la guitarra de Raúl Maldonado y los arreglos y la dirección de Gerardo Guevara. La carpeta estaba ilustrada con grabados de José Hernández.


Los poemas de Miguel Hernández a los que pone música son tres: en la cara A, el corte 6: “No soy de un pueblo de bueyes” (Je ne suis pas d’un peuple de boeufs) en la que usa partes del poema “Vientos del pueblo me llevan” (1-8; 11-16; 19-24; 45-46; 49-52 y 65-74). Y en la B1, nos encontramos con “Como el toro” (Comme le toureau) de “El rayo que no cesa”, y en el corte 4, “Mis ojos sin tus ojos” (Mex yeux sans tes yeux), un soneto desechado de la edición de “El rayo que no cesa”).





EDIGSA. BARCELONA, 1971

Cuando un año más tarde se puede editar el disco en España (Edigsa. Barcelona: 1971), no pasa la censura franquista un poema de Blas de Otero (“La Soledad”) y “No soy de un pueblo de bueyes”, basada en el poema de Miguel Hernández (confirmando que, efectivamente, éramos entonces “un pueblo de bueyes”).








ELISA SERNA.-

Quejido (Le chant du monde. París: 1972)

Aunque ya hablaremos en el próximo capítulo de ella, por su pertenencia a “Canción del Pueblo” y al grupo “La Trágala”, aquí vamos a comentar solo la grabación que realizó en Francia. A partir de 1970 comienzan los problemas de Elisa Serna con la policía española, con continuas detenciones y prohibición de cantar, lo que la obligó a exiliarse e Francia. En París actúa en varias salas y canta con Imanol y Paco Ibáñez.

Allí graba dos discos y colabora en otros dos (con su nombre, o con el seudónimo de María Burruca): “Quejido” (Le Chant du Monde, 1972), “Cerca de mañana” (Gravacion Universal, 1972); “Espagne en marche” (Production Droug, 1974) y “Avisa los compañeros” (Ed. Des Femmes, 1975).

El primero, Quejido, acompañada en la guitarra por André Fertier y Stephan Albert, el contrabajo de Patrice Karatini, la percusión de Arno Rogers, y producido por Paco Ibáñez, en el corte 3 de la cara B, nos ofrece una versión del poema  “Las cárceles” (El hombre acecha, 1939). Poema dividido en dos partes, utiliza los versos 21-24 y 29-32 de la parte II, los versos más apropiados para la realidad política que se vivía en nuestro país: “Porque un pueblo ha gritado: ¡libertad! y vuela el cielo./ Y las cárceles vuelan ” (vs.31-32).





Elisa Serna cantando en Francia (1971).
Andrés Sorel nos dice en la presentación del álbum:

“Quejido es el reflejo de lo que Elisa quiere comunicar: quejido es la imagen de la España que cierra su año de 1972 con procesos, cárceles, amenazas, represiones y censura”.





Este disco fue el único del sus discos franceses que se editó en España. No fue hasta 1974, y con la censura de dos de sus temas. Se tituló “Este tiempo ha de acabar” (EDIGSA. Barcelona: 1974). En el interior de la edición española del disco hay un texto de José María Moreno Galván que dice:


“Claro que el canto de Elisa Serna, algunas veces, hace daño. La verdad es amarga, dice la Biblia. Pero, en fin, a trancas y barrancas vamos viviendo. Vamos viviendo, Elisa Serna. Al que le dé, que se quite”.



FRANCISCO CURTO.-

Edición española de 1976 de
 “La guerre spagnole” (1973)

Nace en Zamora en 1945. Tras sus estudios en la Escuela de Arte Dramático se traslada a París en 1965 para continuar estudiando en la Université Internationale du Théâtre de Paris. Forma su propia compañía de teatro, interpretando “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías” y “Lorca au combat”. En 1971 graba el disco de su espectáculo “Poema de Cid. Cantar del destierro” (Le chant du monde).

En 1973 edita su segundo LP “La guerre spagnole” (Le chant du monde), que no es editado en España hasta 1976 (La guerra civil española. EDIGSA. Barcelona: 1976). El disco, con la guitarra del propio Curto, guitarra flamenca de Andrés Fernández y violoncelo de Jacques Wiederker, lo integran en la cara A, canciones populares de la guerra civil española, y en la cara B, poemas musicados por él de José Agustín Goytisolo, Rafael Alberti y dos de Miguel Hernández: “Vientos del pueblo”, que utiliza estrofas de dos poemas suyos: “Vientos del pueblo me llevan” (1-4) y “Sentado sobre los muertos” (7-34, 57-62 y 67-76). En el corte B 5 encontramos “Canción primera” (El hombre acecha, 1939). 

Respecto a este disco, nos dice Fréderic Rossif en la carpeta unas palabras que hasta hoy, con la “Ley para la Recuperación de la Memoria Histórica”, no se han aplicado en este país:

La canción es memoria y las canciones de Francisco Curto son memoria presente como presente está alguien nacido en 1945 en un momento en que un mundo terminaba y otro aún no había nacido. Hoy en día, que es moda olvidar en nombre de la eficacia, es importante recordar, como Francisco Curto, que el pasado sirve para comprender el presente y edificar el futuro.






En 1974, Francisco Curto graba en París otros dos discos: “Clepsidre pour guitarre” ((Le Chant du monde), dedicado a los campos de concentración alemanes de la Segunda Guerra Mundial y “Miguel Hernández” (Le chant du monde), disco dedicado íntegramente a los poemas de Miguel Hernández, y que obtuvo el “Grand Prix du Disque Academie Charles Cros” (Gran Premio del Disco de la Academia Charles Cros).


En él, y con una portada donde aparece el rostro de Miguel, dibujado por Antonio Gálvez (basado en el retrato de Buero Vallejo), aparecen quince poemas del poeta Oriolano.

En la cara A: “Las desiertas abarcas” (no editado en ningún libro); “Cogedme, cogedme”; “Llegó con tres heridas”; “Cada vez más presente” (todas de Cancionero y romancero de Ausencias); “El niño yuntero” (Viento del Pueblo); “Casida del sediento” (Cancionero y Romancero de Ausencias); “Pastoril” (versos 1-16; no editado en libro); “Déjame que me vaya”  y  “Se van...” (Pertenecientes a la obra de teatro “Teatro en Guerra”.

En la cara B nos encontramos con: “Las cárceles” (El hombre acecha, versos 1-4;); “Sigo en la sombra lleno de luz: ¿Existe el día?” (Recitado); “Vals de los enamorados y unidos hasta siempre” (Cancionero y Romancero de Ausencias); “Enmudeció el campo presintiendo la lluvia” (recitado); “A mi hijo” (poema no incluido en libro) y “Canción última” (recitado y perteneciente a El hombre acecha).
Pablo Neruda, nos dice en la carpeta del disco:

“El recuerdo de MIGUEL HERNÁNDEZ que desapareció en la oscuridad, y recordarlo en plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos e iluminados como este muchacho de Orihuela, cuya estatua se levantará algún día entre el azahar de su tierra brotando.

MIGUEL no tenía la luz vertical del sur, como los poetas andaluces rectilíneos, sino una luz de tierra, de una mañana de piedra, luz espesa de una colmena al despertar. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, nació su duradera poesía ¡Este fue el hombre al que España exilió a la sombra!

Ha llegado la hora de que lo saquemos de su prisión mortal, de iluminar, con su valentía y su martirio, de ponerlo como ejemplo de buen corazón.
¡De devolverle la luz! ¡De devolvérsela a base de recuerdos!

Dije muchas cosas de MIGUEL HERNÁNDEZ en mi poesía; que este nuevo recuerdo, en esta fecha de vida y muerte memorables, ya sea una línea más en la carta que le escribo… como si no hubiera pasado nada, como si él estuviera todavía en alguna parte cantando, silbando o riendo.
Líneas de un canto interminable que continuaré escribiéndole, hasta que su canto me responda, nos responda, iluminados y victoriosos”. 

Pablo Neruda. Paris-1960
(Traducción de Pablo Ortiz Petit) 
 
 

AMANCIO PRADA.-

Vida e morte (Disques Àlvares. París: 1974)


Nace en 1949 en la comarca del Bierzo (León), comarca bilingüe, pues se habla en castellano y en gallego. Cuando inicia sus estudios universitarios, comienza a cantar en grupos musicales juveniles y, en 1969, decide marcharse a París a estudiar en La Sorbona. Toma contacto con los músicos españoles allí asentados, y comienza a cantar y musicar a poetas en lengua gallega y española (Celso Emilio Ferreiro, Rosalía de Castro, Luís López Álvarez, Nicolás Guillén y Miguel Hernández.

En 1974 graba su primer disco “Vida e morte” (Disques Alvarès “La boite à musique”. París: 1974), distribuido en España por Hispavox y reeditado en 1983. En él, y acompañado en el violoncelo por Eduardo Gattinoni, en el corte 2 de la cara B nos ofrece el soneto de Hernández “Por una senda” (“El rayo que no cesa”, 26).

Fue el único disco grabado en Francia pues, tras presentar el disco en Madrid, en el teatro Magallanes, regresó definitivamente a nuestro país, continuando una fructífera carrera musical. Este poema de Miguel Hernández, lo volvió a grabar recientemente en su CD “Escrito está” (EMI-ODEÓN, 2001). En el libreto del CD nos dice de este poema: “Del libro El rayo que no cesa. Es una de mis primeras canciones, que ya aparecía en Vida e morte (1974). Me gustó porque hace referencia a un escenario de herramientas y de manos, como fue el de mi infancia y adolescencia. Se la dedico a mi padre, Nicolás Prada, labrador…”



 
     



BERNARDO FUSTER.-

Manifiesto (Neue Welt. Colonia, Alemania: 1974)
Nació en 1951 en Madrid, y en 1974 (con 23 años) se exilia en París al estar perseguido por la policía, por su militancia en una organización política clandestina (FRAP). Allí comenzó a cantar con los cantantes españoles Carlos Andreu y Mara, adoptando el nombre artístico de Pedro Faura para no ser identificado por las autoridades españolas. Se marcha posteriormente a Alemania, y allí graba dos discos.

El primero, “Manifiesto” (Neue Welt. Berlín: 1974), con la guitarra de Carlos Ariza y el propio Pedro Faura, y con arreglos de Wolfgang Hamm. Disco muy combativo con el régimen franquista existente en España y que, junto a canciones escritas por el propio Fuster, pone música a un poema de Alfonso Sastre, y a tres de Miguel Hernández: en la cara A: “Rosario Dinamitera” y “Jornaleros” (sin utilizar la cuarta y la octava estrofa), y en la B: “Canción del esposo soldado” (sin utilizar las estrofas segunda, tercera, quinta, sexta, y décima), las tres tomadas del libro Viento del pueblo.
En una entrevista a Pedro Faura que aparece en un cuaderno interior del disco, nos dice respecto a Miguel Hernández:

Entrevista a Padro Faura (Bernardo Fuster), en el interior del LP.


NEUE WELT: ¿Has hecho canciones a partir de los textos y poemas de MIGUEL HERNÁNDEZ?  ¿Qué supone esto para un poeta?
PEDRO FAURA: MIGUEL HERNÁNDEZ vivió durante la guerra civil española. En cuanto a sus orígenes, era pastor y nunca fue a la escuela. Hasta que pasaron varios años no aprendió a leer y escribir, pero después empezó a escribir poesía y se convirtió en uno de los poetas más reconocidos de España. La mayor parte de su poesía la escribió en las trincheras de la guerra civil española. Estos poemas reflejan a la perfección el talante de los soldados y la lucha y el odio del pueblo contra el fascismo. 
NEUE WELT: ¿En qué año se sitúan las letras de MIGUEL HERNÁNDEZ, que cantas en este disco?
PEDRO FAURA: Se sitúan en la época de la guerra civil de 1936-1939 y he elegido estas letras, porque reflejan muy bien el odio y resistencia del pueblo. Tras la Guerra Civil, MIGUEL HERNÁNDEZ fue detenido, encarcelado y sentenciado a muerte. Hay una anécdota que muestra lo unido que estaba con el pueblo: era tan conocido a nivel nacional e internacional como poeta que un grupo de escritores fascistas fueron a la cárcel a proponerle que si escribía para la Falange (el partido fascista de España) se le conmutaría la pena de muerte. MIGUEL HERNÁNDEZ se negó. Poco después murió de tuberculosis en la cárcel de Alicante, porque la prisión se inundó.
(Traducción de Pablo Ortiz Petit).

JOSÉ PÉREZ.-

Graba en Francia un disco titulado “España, Castilla, libertad” (Disques Alvarès, 1975), con guitarra tocada por él mismo; sintetizador y flauta de Teddy Lasry y arreglos de C. Deblais. En la cara A (José Pérez chante José Pérez) canta canciones con textos propios, sobre temas de la realidad política española del momento (los fusilamientos del 27 de septiembre de 1975), y en la cara B (José Pérez chante les poètes espagnoles), música a los poetas José Ángel Valente, Carlos Álvarez, Victoriano Cremer, Gómez Manrique, Antonio Machado y Miguel Hernández. De éste, interpreta “Canción” (“El corazón es agua”; Cancionero y Romancero de Ausencias, 19).        






 
  

EL CAMPEROL.-

Participa en Alemania en un concierto que se graba en directo en un doble LP, en el estadio Offenbach, en Alemania, el 19 de octubre de 1975. Se trata de un acto de solidaridad con España y su lucha por la democracia. En la cara B del segundo disco, El Camperol canta canciones de Chicho Sánchez Ferlosio (“A la huelga”, “Dicen que la patria es”), y con música de Paco Ibáñez  canta  “Andaluces de Jaén”. Utiliza los versos 1-12 y 17-28 (éstos últimos no los utilizó Paco Ibáñez, quizá por no enfrentarse con la censura española: “Vuestra sangre, vuestra vida / no la del explotador/, que se enriqueció en la herida / generosa del sudor/ no del terrateniente /que os sepultó en la pobreza/ que os pisoteó la frente / que os redujo la cabeza”.      





JOSÉ BARBA.-

José Barba es un cantante español nacido el 17 de junio de 1945. Su nombre completo es José Manuel Barba Torres y, tras su salida de España en los años 70 por su ideología política, se marcha a Suecia y comienza una carrera musical en aquel país. Actúa en los actos políticos de solidaridad con el pueblo español y su lucha por las libertades, grabando varios discos colectivos. En 1981 edita su segundo disco en solitario (tras su LP “Compañeros...unidos”) llamado “Solen brinner än” (El sol que quema). En este disco José Barba canta sus propias canciones en sueco y en español interpreta dos poemas de poetas españoles a los que él mismo le pone música: uno de Lorca y otro de Miguel Hernández: “Canción última” (corte B5).


El odio se amortigua

detrás de la ventana.

Será la garra suave.

¡ Dejadme la esperanza !


Su estilo musical evoluciona hacia ritmos como el blues, la balada y los ritmos caribeños como la samba. En el disco colaboran músicos como Eva Moller, Löthman Arne, Adak Ulf, Nyqvist H., Per Olof Gill Blade, Isaksson Stefan, Anders Dahl, Bjorn J. Lindh, Bandel Jan y el “Coro de la A.B.F. de Estocolmo”.

BIBLIOGRAFÍA.-

BARREIRO, Enrique: El oficio de cantar. Madrid: Editora Nacional, 1973.
PARDO, José Ramón: Historia del pop español. Madrid: 1982. Madrid: Rama-lama music, 2005. Edición facsímil de la edición de1982.
GONZÁLEZ LUCINI, Fernando:  …y la palabra se hizo música. La canción de autor en España. Madrid: Iberautor, 2006. 
Id.  - Miguel Hernández ¡Dejadme la esperanza!. Madrid: Ediciones Autor, 2010. 

1 comentario:

  1. Te felicito, ya era hora de que hubiese un blog dedicado a música y poesía. Entraré a visitarte con frecuencia, así podremos completarnos mutuamente y hacer todo lo posible para que la canción de autor siga siendo "el arma cargada de futuro" en la que tanto soñó celaya.

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